Régimen de Ortega volvió a retar al COVID-19

El Régimen de Daniel Ortega desafió nuevamente a la pandemia del COVID-19 este domingo en Nicaragua, con paseos multitudinarios a balnearios y fiestas populares.

Simpatizantes del orteguismo acudieron a las actividades masivas organizadas por el régimen Ortega-Murillo, en las que predominaron la música y eventos con personas que competían por una regalía, en contradicción con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ejemplo, en el Trapiche, hubo concursos que requerían que los competidores juntaran sus cuerpos y tocaran con sus bocas un mismo objeto de manera simultánea.

El cardenal Leopoldo Brenes, se pronunció sobre la promoción de actividades que llaman a la aglomeración en tiempos de crisis sanitaria. “Cristo es la esperanza, ha venido para que tengamos vida, no ha venido a promover la muerte, ha venido a destruir la muerte”, dijo Brenes, en una misa a puertas cerradas, desde la Catedral de Managua completamente vacía.

En Nicaragua, el régimen orteguista se niega a imponer restricciones, suspender las clases o establecer cuarentenas, con el argumento de que solamente han confirmado nueve casos de COVID-19, y que el país no registra “transmisión local comunitaria”, pese a que en Cuba ya se reportaron tres casos importados de este país.

Según el Observatorio Ciudadano COVID-19, dedicado a investigar la cantidad de pacientes de esta enfermedad que no son reconocidos por el MINSA, al menos 202 personas podrían haber adquirido el coronavirus en Nicaragua, y no nueve, como sostienen las autoridades.

Entre las principales irregularidades que se cometen cada día en relación con el COVID-19, está la exposición de personas en actividades multitudinarias, según el Observatorio Ciudadano. Diferentes organismos internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de los Estados Americanos (OEA), la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han mostrado su preocupación por cómo se maneja la pandemia en Nicaragua.

Observatorio Ciudadano COVID-19 hizo un llamado “urgente” al MINSA, para que descarte la enfermedad en muertes sospechosas, garantice la protección del personal de salud de primera línea, así como el abastecimiento de agua en las unidades de salud.

También demandó un plan de uso e información sobre 26.000 pruebas diagnósticas para COVID-19 con las que cuenta el régimen orteguista, y muestre de forma clara y transparente los datos sobre la vigilancia epidemiológica.

Con información de EFE

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