Destacados / Nacionales · 30/11/2023

Sacerdotes desterrados dieron testimonio ante el Congreso de EEUU y pidieron la liberación del obispo Álvarez

Tres nicaragüenses en el exilio, dos de ellos miembros de la Iglesia católica que fueron excarcelados y desterrados en febrero pasado, pidieron este jueves ante el Congreso de Estados Unidos la liberación del obispo Rolando Álvarez.

Álvarez, detenido en 2022, se negó a abordar el avión que llevó a Washignton a 222 presos políticos desterrados y fue posteriormente condenado a 26 años de prisión por parte de la Justicia de Daniel Ortega.

Los tres nicaragüenses dieron su testimonio ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes bajo condición de anonimato por miedo a represalias.

Denunciaron la persecución a la que la Iglesia católica está siendo sujeta bajo la dictadura de Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo.

En concreto, las dos personas que estuvieron encarceladas en la conocida cárcel de El Chipote, señalaron que durante los interrogatorios por parte de funcionarios, se les presionó para que declararan que el obispo Álvarez intentaba planear un “golpe de Estado” contra Ortega.

Me amenazaron a mí y a mis familiares porque querían que declarara que el obispo era miembro de una organización que promovía un golpe de Estado y que recibía dinero de EE.UU. y la Unión Europea”, dijo uno de los religiosos, quien llegó a Washington en febrero junto a los otros 221 individuos expulsados del país.

Otras interrogaciones tenían que ver con las homilías del obispo (…) aseguraban que lo estaban incitando a que la gente se alzara en contra del gobierno”, agregó el nicaragüense.

Quienes llevaron a cabo las detenciones e interrogaron a los religiosos antes y durante su encarcelamiento, señaló otro de los sacerdotes que dio su testimonio, los acusaron de formar parte de una “pandilla criminal”.

A sus ojos, señaló el hombre, “éramos miembros de una organización criminal cuyos líderes eran los obispos, con Álvarez a la cabeza”.

Al ser preguntado por una congresista si la iglesia católica en Nicaragua tiene la capacidad de galvanizar la oposición, uno de los religiosos rechazó estar involucrado en temas políticos.

Nuestra misión es predicar las enseñanzas sociales de la Iglesia y el evangelio, con todas sus consecuencias”, subrayó.

Álvarez es el primer obispo arrestado, acusado y condenado desde que Ortega retornó al poder en Nicaragua en 2007.

*Con EFE