Salió de Panamá el primer grupo de nicaragüenses varados por la pandemia desde 2021

Más de 140 nicaragüenses que llevaban casi un mes exigiendo y tramitando los permisos necesarios para salir de Panamá y regresar a Nicaragua, lograron ayer partir del país canalero, tras quedarse sin medios de vida a causa del duro golpe económico que generó la pandemia del COVID-19.

“Lamentablemente, tenemos que abandonar Panamá, que nos trató muy bien, pero llegó la pandemia. Al menos, en Nicaragua tenemos un techo, aquí no podíamos pagar los alquileres”, dijo a la agencia Efe Jairo Gago, uno de los afectados, en la Gran Terminal Nacional de Transporte de Albrook, en Ciudad de Panamá.

La salida estaba prevista para el 7 de enero, pero la falta de los documentos pertinentes para transitar por territorio costarricense malogró la partida.

En las últimas semanas protagonizaron diversas protestas pacíficas ante la Embajada de Nicaragua y la Defensoría del Pueblo de Panamá, ente que medió y ayudó a agilizar los trámites para el viaje, pues, según denunciaron los propios nicaragüenses, no obtuvieron respuesta de la delegación de Nicaragua cuando pidieron ayuda para regresar.

Tras lograr una coordinación de las autoridades, la tarde del miércoles, cargados con pocas pertenencias consiguieron salir de la capital hacia Paso Canoas, la frontera con Costa Rica, en cuatro buses, con unos 50 y 60 pasajeros en cada uno para respetar la distancia social, con el objetivo de llegar a Nicaragua, y luego de que Panamá reabriera el pasado viernes sus fronteras terrestres, tras casi un año cerradas.

Según pudo constatar Efe, parte del personal de la Policía de Panamá ayudó a coordinar la salida hasta el puesto de control fronterizo con Costa Rica.

Gago declaró que ellos son parte de un grupo mayor de 300 nicaragüenses que parte este miércoles de Panamá hacia su país desde diferentes puntos de la capital.

“En otros lugares, se van a montar otros nicaragüenses, creo que unos 300”, añadió.

Todos los miembros del grupo portaban una reciente PCR negativa, pues, aunque Nicaragua no cerró las fronteras por la pandemia, sí exige un test de COVID-19 para entrar a su territorio, tanto para nacionales, residentes y extranjeros.

Este grupo forma parte de la primera caravana de nicaragüenses varados en Panamá que parte en 2021, pero es la decimotercera que sale desde el año pasado.

Entre junio y agosto pasados, unos mil nicaragüenses varados en Panamá retornaron a su país, gracias a un corredor humanitario establecido a través de un acuerdo entre Panamá, Nicaragua y Costa Rica, después de que intentaran marchar en masa cuando aún las fronteras se mantenían cerradas a causa de la pandemia.

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