Sigamos luchando por libertad y trabajo

Conmemoramos hoy el Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras, en el contexto de una crisis prolongada y de una emergencia de la salud de los nicaragüenses.  La dictadura está en la raíz de esa crisis y en sus consecuencias. 

Más de 400,000 personas están desempleadas o en la rebusca y miles más, se suman cada día.   

La dictadura quebró la seguridad social, viola los derechos laborales y deja abandonados a su suerte a quienes quedan desempleados en esta crisis sanitaria.

Miles de nicaragüenses que trabajaban honradamente, están en el exilio y noventa personas están encarceladas por luchar por sus derechos.

En medio de la más grave emergencia sanitaria, el personal de salud se encuentra sin medios de protección adecuados y suficientes para cumplir con su trabajo.

Del régimen que controla las instituciones, tenemos más de lo mismo: un discurso vacío, lleno de mentiras, que trata de minimizar el alcance de la epidemia del Covid 19, despreciando las pérdidas y el sufrimiento de las personas y desconociendo su efecto en la economía del país.

La dictadura no ha dicho la verdad sobre la cantidad de personas que está enfermando y falleciendo por el Covid 19.  Esa criminal desinformación es causa de que haya nicaragüenses que no tomen, aún, medidas de prevención.  El régimen continúa fomentando la propagación del contagio con todo tipo de actividades de aglomeración de personas, poniéndolas en verdadero riesgo.

Pero, no nos cansaremos de repetir que es obligación de las instituciones proteger a la población, a quienes por su edad o condición tienen mayor vulnerabilidad y a las personas que han quedado desempleadas.  Es responsabilidad del Estado facilitar las condiciones para que productores, pequeños y medianos empresarios puedan reestructurar sus deudas y reactivarse. 

El robo con el precio elevado de los combustibles y la energía eléctrica, debe detenerse.  El régimen debe garantizar el suministro de agua potable todos los días para que las familias puedan tomar las medidas de higiene esenciales.

Sabemos que no podemos esperar nada de una dictadura que asesinó centenares de nicaragüenses, reprime y violenta nuestros derechos humanos, y ha confiscado nuestras libertades.  Por eso, debemos hacer nuestro máximo esfuerzo para proteger nuestra salud, siguiendo las medidas de prevención recomendadas por la Organización Mundial de la Salud.

El día de ayer, de nuevo, Ortega ha confirmado su incapacidad para usar su control de las instituciones para enfrentar esta pandemia del Covid 19.  Es un régimen inútil y dañino para Nicaragua. 

Y eso, debemos cambiarlo.  ¡Sigamos luchando por una Nicaragua con libertad y trabajo!

Suyen Barahona

Presidenta del MRS

Managua, 1ro de mayo de 2020

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