UNAB propone medidas para mitigar el impacto en la economía nicaragüense a causa del COVID-19

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) presentó este jueves una propuesta de medidas para mitigar el impacto en la economía a causa del COVID-19, para ello señaló que es preciso trabajar en cuatro puntos: aliviar la carga de gastos y proteger los ingresos de la población durante la emergencia, proteger el empleo, redireccionar el gasto público, y acceder a fondos internacionales de emergencia de manera condicionada.

La UNAB prevé una “inminente recesión económica global” provocada por el COVID-19, y señaló que la sociedad nicaragüense no cuenta con los recursos económicos para enfrentar una crisis sanitaria de esta magnitud.

Augura que la contracción económica global afectará al menos las remesas, el turismo y el consumo en el país; también las recaudaciones fiscales y, por ende, la capacidad misma del Estado para enfrentar la crisis. Igualmente impactará la capacidad de las empresas grandes, medianas y pequeñas de sostener el empleo.

“Este panorama afecta a todo el pueblo nicaragüense, pero principalmente a quiénes trabajan en la informalidad o no trabajan, pues son quienes más dependen de los servicios públicos para atender su salud y otras necesidades. Si el Estado de Nicaragua no asume con seriedad medidas que permitan a este sector adoptar medidas extremas de distanciamiento social para aplanar la curva de contagio del COVID-19, el endeble sistema de salud nicaragüense colapsará irremediablemente y el costo en vidas humanas será inimaginable”, alertó.

Estas son las propuestas de la UNAB para mitigar “la que puede ser la peor catástrofe humanitaria” en la historia del país:

1. Aliviar la carga de gastos y proteger los ingresos de la población durante la emergencia

  • Reducir al costo, por tres meses, la tasa de intermediación para las remesas familiares, tanto por parte de bancos como por parte de las empresas que se ocupan de este negocio.
  • Flexibilizar el pago de los créditos a bancos, microfinancieras y casas comerciales, tanto para tarjeta habientes, créditos personales, créditos hipotecarios y créditos a empresas. Bancos con su casa matriz en Nicaragua están otorgando facilidades en sus filiales en otros países centroamericanos. La Superintendencia de Bancos debe dictar las normativas apropiadas a estos propósitos.
  • Reducir las tarifas de comunicación tanto para empresas como para usuarios. No es posible que en Nicaragua se pague una de las tarifas más elevadas de América Latina.
  • Reducción de las tarifas eléctricas y los precios del combustible en proporción a la disminución de precios internacionales del petróleo.
  • Restablecer la cotización al Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) al 6.25% del salario.
  • Eliminar el IVA a los productos de la canasta básica.
  • Una moratoria, por tres meses, en el pago del servicio de agua potable y energía eléctrica para los consumidores desempleados, o que tengan ingresos menores al valor de la canasta básica. Esta moratoria se aplicaría también a microempresarios y pequeños empresarios que se encuentren en esta condición.

2. Proteger el empleo

Es imperativo asegurar la sobrevivencia de las empresas y su capacidad para mantener el empleo. En primer lugar, hay que desahogar sus costos. Para lo cual, están a mano las siguientes medidas:

  • Suspender la retención destinada al Instituto Nacional Tecnológico (Inatec). Esto representa el 2% de la nómina de las empresas.
  • Restablecer las condiciones fiscales previas a la reforma de febrero del año pasado. Esta medida dotaría de liquidez a las empresas.
  • Restablecer la cuota del INSS a los empleadores al 19% de la nómina. Esto representa una disminución del 3.5% de la nómina laboral.
  • Acordar la flexibilización de las condiciones laborales: adelanto de vacaciones y reducción de la jornada, trabajo en casa, por ejemplo, a fin de preservar en lo posible la estabilidad y prestaciones laborales de trabajadores y empleados.

3. Redireccionar el gasto público

La UNAB indicó que es imprescindible aprobar una reforma del Presupuesto General de la República a fin de reasignar recursos. “Es posible reducir con fines de reasignación una parte significativa de los 64 mil millones de córdobas presupuestados en gasto corriente, principalmente de instituciones cuyo funcionamiento no es indispensable para atender la emergencia. Asimismo, deberían revisarse, postergarse o reprogramarse parte de los 17 millones de córdobas destinados a gastos de capital”, subrayó.

La Unidad menciona como ejemplo, revisar y ajustar las partidas asignadas a las siguientes instituciones: están presupuestados C$ 350 millones al Consejo Nacional del Deporte; C$ 682 millones a la Asamblea Nacional; C$ 102 millones al Instituto de Información para el Desarrollo; C$ 2,775 millones al Poder Judicial; C$ 8 millones a la Autoridad del Gran Canal; C$ 557 millones a Dirección General de Servicios Aduaneros; C$ 235 millones de la Contraloría General de la República; C$ 13 millones de la Cinemateca Nacional;  C$ 16 millones a Procompetencia.

4. Acceso a fondos de emergencia internacionales

Los organismos financieros internacionales han dispuesto importantes fondos para hacer frente a esta desmedida emergencia. El Fondo Monetario Internacional ha anunciado que esperan prestar un millón de millones de dólares, para el mundo. El Banco Mundial ha anunciado 14,000 millones de dólares para atender esta crisis. El BID anunció que tenía 2,000 millones de dólares.

La UNAB sostiene que Nicaragua necesita acceder a estos fondos, pero debe hacerlo de una manera condicionada. Algunas de estas condiciones podrían ser las siguientes:

  • Una absoluta y total transparencia frente a la sociedad, en el uso de los recursos.
  • La presentación de un plan detallado, que deberá ser publicado, de la manera en que se proyecta utilizarlos.

Un detalle de las medidas de mitigación a implementar, incluyendo medidas de distanciamiento social necesarias y la realización de muestreos aleatorios representativos que puedan orientar ulteriores medidas.

La organización opositora también afirma que las prioridades para reasignar los recursos tanto internos como externos serían las siguientes:  

  • Incrementar los fondos para adquisición del equipamiento hospitalario requerido para hacer frente al escenario con medidas de mitigación, incluyendo la adquisición de un número suficiente respiradores y equipamiento de un numero requerido de UCIs, mascarillas y equipamiento de protección del personal sanitario
  • Crear un programa de apoyo económico al sector informal y a las personas que dejarían de recibir ingresos mínimos suficientes
  • Ampliar la canasta alimentaria de la merienda escolar y su cobertura al núcleo familiar, a fin de favorecer la seguridad alimentaria de una manera ordenada, conforme los registros y mecanismos de distribución ya existentes. Esta medida supone enviar a su casa a estudiantes y docentes mientras dure la emergencia
  • Compensar al INSS la disminución de ingresos, a fin de asegurar la entrega puntual de las pensiones.
  • Establecer un fondo de emergencia para aliviar el impacto económico y social de la crisis.

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