Violencia letal en Nicaragua, “sostenida y creciente”: Entre enero y junio fueron asesinadas 163 personas

La socióloga Elvira Cuadra, investigadora en materia de seguridad en Nicaragua, presentó este viernes a través de una conferencia de prensa virtual el informe “2021: Una espiral sostenida de violencia”, que recoge la evolución de la violencia letal en el país entre enero y junio de este 2021.

El informe presentado a través de la plataforma ‘Monitoreo Azul y Blanco’ y en el que un equipo de personas, apunta que entre enero y junio de 2021, se identificaron 153 casos de asesinatos en Nicaragua, con un total de 163 víctimas.

“La violencia letal en general muestra una tendencia sostenida y creciente en el tiempo, ese es el hallazgo principal. Esa violencia está dinamizada en gran medida por la política de represión y el Estado de excepción de facto que se han instalado sobre Nicaragua por parte del gobierno desde el año 2018”, declaró Cuadra.

“Hay un entorno favorable para esta violencia que está caracterizado particularmente en el año 2021, un año electoral; los años electorales usualmente son años en Nicaragua donde se incrementa la violencia política”, agregó.

Según el informe, de las 163 víctimas, 136 eran hombres (83 %), 26 eran mujeres (16 %) y 1 era de orientación sexual diversa (1 %). “Al comparar estos datos con los mismos períodos de los dos años anteriores, se puede observar un incremento significativo que para los años 2020-2021 representa un 25 %”.

Cuadra indicó que “la espiral de violencia letal comenzó a incrementarse a partir del mes de abril cuando se produjeron el 17 % de los asesinatos; en mayo, ocurrieron el 20 % y en junio, el 22 %. Este período coincide con un incremento significativo de la violencia política gubernamental en contra de la oposición y en todo el país. Según se puede apreciar en los datos y el gráfico abajo, el mes de abril en 2020 y 2021 ha sido el de más alta incidencia en ambos años; sin embargo, en 2020 muestra tendencia a la baja, mientras que en el 2021 la curva sigue creciendo hasta junio”.

En el período analizado, los asesinatos en las zonas rurales experimentaron un incremento (58.8 %), mientras que los asesinatos en zonas urbanas disminuyeron (41.2 %) respecto al mismo período de 2020. Esto indica que la violencia letal se mantiene como una constante en ambos ámbitos geográficos.

Entre los departamentos con mayor incidencia están, en primer lugar, Jinotega con el 30.1 % de los casos; la RAAN con 14.4 %, Managua con 13.1 % y la RAAS con 12.4 %. Los municipios de mayor incidencia son: San José de Bocay (11.1 %), Managua (9.8%), Wiwilí de Jinotega (6.5 %) y El Cuá (4.6 %).

La mayoría de las víctimas se encontraban en rangos de edad entre los 15 y 50 años; “es decir se trataba de personas en la plenitud de la vida. Los rangos de edad con mayores porcentajes de víctimas son entre los 21 y 30 años (32 %), y entre 31 y 40 (21 %). Estos datos confirman este hallazgo”, reza el informe.

La mayoría de las víctimas (96.3 %) aparentemente no tenía vínculos políticos, pero 6 (3.6 %) de ellas lo tenían. Una de ellas era integrante de un partido político; 3 estaban relacionadas con organizaciones del movimiento cívico y 1 estaba relacionada con otro tipo de organización.

DATOS DE LOS PERPETRADORES

En cuanto a los perpetradores, en 150 casos (98 %) se identificó que fueron hombres y en 5 casos (3.2 %) participaron mujeres. En 28 casos participaron entre 2 y 10 perpetradores (18.3 %), mientras que en 87 casos participó solamente 1 perpetrador (56.8 %); en los casos restantes (24.8 %) no se logró determinar la cantidad de victimarios. En 5 de los casos se logró establecer que los perpetradores tenían alguna vinculación política; en 2 de los casos se trató de policías y en 3 de los casos se trató de personas con otro tipo de vinculaciones políticas que no se especificaron.

En este período, las armas de fuego más utilizadas para cometer los asesinatos fueron las armas blancas (45.8 %), le siguen las armas de fuego con 37.3 %, un porcentaje menor pero significativo. Vale la pena llamar la atención que en un 11.8 % de casos se utilizaron armas de otro tipo, un porcentaje también significativo.

En más de la mitad de los casos (66 %) se utilizó un arma y solamente en el 2 % se utilizaron dos y hasta tres armas. En el 32 % de los casos no se logró identificar la cantidad de armas utilizadas. En este período también se mantuvo el nivel de violencia o saña con el que cometieron los asesinatos, porque en el 63 % de los casos las víctimas recibieron más de un disparo o múltiples heridas.

Informe asegura que la “persistencia de la violencia letal en Nicaragua está relacionada directamente con el contexto actual del país, en tanto varios elementos presentes tiene influencia como factores dinamizadores de este tipo de hechos”.

“Este contexto está caracterizado por la prolongada crisis sociopolítica que inició en 2018 y que todavía sigue sin resolverse; el fenómeno global de la pandemia causada por el Coronavirus con sus diferentes momentos de rebrote, especialmente el que inició en el segundo trimestre del 2021; los graves efectos que ambos fenómenos tienen sobre la economía y su impacto en las condiciones de vida, así como las actividades económicas de la población”, mencionó.

Adelantó que a partir de junio de 2021 “es posible identificar el inicio de una nueva fase con formas distintas que incluyen las amenazas, retenciones migratorias y decomiso de pasaportes a numerosas personas y sus familiares”.

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