El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, juramentó este martes a 705 nuevos oficiales de distintos cuerpos policiales, como parte de la estrategia gubernamental para enfrentar el incremento de homicidios en ese país.
Los nuevos policías se integrarán a la Fuerza Pública, Policía Penitenciaria, Policía de Control de Drogas, Policía de Control Fiscal, Policía Profesional de Migración, Policía de Fronteras, Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional y el Servicio Nacional de Guardacostas.
El acto de graduación se llevó a cabo en el Auditorio Nacional, donde Chaves aseguró que su administración ha “valorado a la Fuerza Pública con hechos”, al otorgar aumentos salariales tras “muchísimos años de congelación” y mejorar las condiciones de trabajo de los oficiales.

Formación y cifras de homicidios
Según la Academia Nacional de Policía (ANP), los graduados recibieron 2.352 horas de formación en áreas como estudios teóricos, acondicionamiento físico, prácticas supervisadas, inglés y doctrina policial. En los últimos tres años, más de 2.280 policías han egresado de los Cursos de Gestión.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) registra hasta el 11 de agosto un total de 539 homicidios en 2025, nueve más que en el mismo periodo del año anterior.
Mejoras en equipo e infraestructura
Chaves destacó que su gobierno ha invertido en infraestructura policial con la construcción de siete delegaciones nuevas y la mejora o edificación de más de 40, así como en equipamiento y tecnología: drones, cámaras corporales, chalecos antibalas y capacitación.
También mencionó la instalación de diez escáneres móviles donados por Estados Unidos para reforzar la inspección en fronteras, puertos y aeropuertos, y anunció que próximamente se sumarán equipos en Japdeva, Caldera y otros puntos estratégicos para “cerrar esta patria al narcotráfico y al crimen internacional”.

Reforma legal pendiente
Pese a la incorporación de más oficiales y recursos, el mandatario advirtió que “poner más policías sin cambiar nuestras leyes es insuficiente”.
Criticó el funcionamiento de los tribunales y el sistema judicial, señalando que “los juzgados son cunas de impunidad” y que los nombramientos se realizan “en la penumbra y bajo el control” de magistrados conocidos por la ciudadanía.
Chaves concluyó que la seguridad ciudadana requiere no solo personal y equipo, sino también reformas legales que permitan “encerrar a los criminales” y acabar con “favoritismos políticos y decisiones oscuras”.
