Organizaciones opositoras y de derechos humanos alertaron sobre un repunte de la represión en Nicaragua durante las últimas 48 horas, con operativos policiales coordinados que incluyen detenciones arbitrarias y allanamientos violentos en distintos departamentos del país.
El observatorio Monitoreo Azul y Blanco informó que las detenciones se han ejecutado sin órdenes judiciales, con irrupciones en viviendas incluso frente a niños y niñas.
En varios casos, agentes policiales habrían sustraído equipos digitales sin justificación legal.
Las familias, al acudir a las estaciones de Policía, no reciben información sobre el paradero de las personas detenidas, lo que, según el organismo, profundiza “un clima de terror e indefensión”.
La organización exigió el cese inmediato de la represión, la liberación de todas las personas privadas de libertad de forma injusta y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Por su parte, la organización política opositora UNAMOS calificó la situación como “alerta máxima” y acusó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de desatar “una nueva ola de represión” contra la población civil.
“Nadie está a salvo. La población se encuentra en peligro inminente y constante”, advirtió en una publicación a través de redes sociales.
Ambos llamados incluyen la exhortación a que la ciudadanía continúe denunciando de manera segura las arbitrariedades, utilizando canales de comunicación protegidos, como el correo seguro [email protected].
