El poderoso asesor de seguridad Néstor Moncada Lau, figura clave en el círculo íntimo del régimen sandinista, se encuentra encarcelado en el Sistema Penitenciario Nacional La Modelo desde la mañana del sábado 16 de agosto de 2025, por órdenes directas de Rosario Murillo.
La Mesa Redonda ya había reportado el pasado viernes 15 de agosto sobre fuerte despliegue policial en los alrededores de su residencia, lo que alimentó especulaciones sobre la inminente caída de uno de los hombres más cercanos al dictador Daniel Ortega.
Moncada, conocido como “Chema” desde los años de la revolución, fue capturado inicialmente la noche del jueves 14 de agosto en su residencia del reparto El Rodeo, en la exclusiva Estancia de Santo Domingo, Managua, y trasladado a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, conocido como ‘El Chipote’.
Allí fue interrogado sobre sus conexiones con Arlen Aracely Mairena Maradiaga, señalada como una de las ex amantes de Daniel Ortega, con quien habría procreado dos hijos. Estos fueron reconocidos legalmente por el propio Moncada Lau, en un aparente intento de cubrir la paternidad del dictador.
Tras los interrogatorios del jueves 14 y la mañana del viernes 15 en ‘El Chipote’, Moncada fue devuelto a su casa bajo fuerte vigilancia policial. Pero la calma fue breve: en la mañana del sábado 16, agentes policiales lo recapturaron y lo trasladaron directamente a La Modelo, sin que hasta ahora la Fiscalía o la Procuraduría presenten cargos formales en su contra.
La trama de Arlen Mairena y la confiscación
Mairena Maradiaga pasó de ser protegida del régimen a convertirse en blanco de Murillo. En 2017 fue beneficiada, gracias a las gestiones de Moncada y con el aval de Ortega, con la “donación” de la empresa Silico, La Pedrera, propiedad del empresario leonés Silvio Argüello Cardenal, confiscada por la Procuraduría.
Desde entonces dirigió la compañía de materiales AGREMICSA, donde empleaba a unos 40 trabajadores. Pero la semana anterior todos sus bienes fueron confiscados por la Procuraduría General de Justicia bajo instrucciones de Rosario Murillo.
Poco después, la militante sandinista quedó bajo arresto domiciliario, en un caso que exhibe el uso de confiscaciones como castigo político dentro del mismo círculo de poder.
Moncada Lau, sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Suiza y Reino Unido, fue durante más de cuatro décadas un operador silencioso pero central en la maquinaria de Ortega.
El Departamento del Tesoro estadounidense lo acusó en 2018 de sobornos, chantajes, represión violenta de manifestaciones y encubrimiento de abusos sexuales atribuidos a Ortega.
