La dictadura Ortega-Murillo a través del Ministerio de Educación (MINED) inauguró este lunes el centro educativo ‘Bismarck Martínez’ en un edificio robado a la orden religiosa Congregación Hermanas Josefinas.
“Este es un nuevo comienzo, cumpliendo ese compromiso permanente bajo el liderazgo de los copresidentes comandante Daniel (Ortega) y compañera Rosario (Murillo), entregando esta nueva obra”, dijo la ministra de Educación, Wendy Aráuz, durante la apertura.
En el nuevo centro educativo Bismarck Martínez, ubicado en la ciudad de Jinotepe, departamento de Carazo, funcionaba el colegio San José.

Según argumentos de Rosario Murillo, expropió ese colegio religioso porque, según dijo, allí se “torturó y asesinó a compañeros” sandinistas en el marco de las manifestaciones que estallaron en abril de 2018.
El colegio San José, con más de 40 años de trayectoria, pertenecía y estaba a cargo de las hermanas de la Congregación Josefinas. En el centro estudian 600 alumnos desde kínder hasta el último año de secundaria.
Ese colegio no es el primero que pertenece a una orden religiosa o a la Iglesia católica, que es expropiado por el régimen de Nicaragua.
En enero pasado, dos edificios propiedad de la Iglesia católica de Nicaragua: el seminario San Luis Gonzaga, de la diócesis de Matagalpa, en el norte, y el centro de retiro espiritual La Cartuja, fueron expropiados por el régimen de Ortega y Murillo.
