La organización Hagamos Democracia presentó los resultados de su más reciente consulta ciudadana titulada “Percepción de la realidad política, social y económica de Nicaragua”, aplicada en 40 municipios del país y que revela un fuerte rechazo a la continuidad del régimen Ortega-Murillo y la certeza, entre la población, de que se prepara una sucesión dinástica del poder.
El estudio, basado en 400 entrevistas realizadas vía llamadas de WhatsApp y Signal, muestra que el 98% de los consultados cree que la dictadura está organizando el traspaso del poder dentro de la familia Ortega-Murillo.
Entre ellos, el 52.64% apunta a Laureano Ortega Murillo como el sucesor designado, mientras que el 46.10% cree que será Rosario Murillo. Solo un 1.26% no supo identificar a quién recaerá la sucesión.
La percepción sobre el futuro político y social del país continúa siendo predominantemente pesimista. El 97% de los encuestados asegura ver un futuro negativo para Nicaragua, vinculando esa visión, en un 47.42%, a la crisis económica, y en un 43.04% a la crisis sociopolítica prolongada bajo el régimen.
Apenas un 3% manifestó optimismo, argumentando razones personales como fe en Dios, esperanza en un cambio o mejoras económicas individuales.
El informe también resalta que la concentración de poder en la figura de Rosario Murillo y la colocación de los hijos de la pareja dictatorial en puestos estratégicos dentro del aparato estatal, refuerzan la percepción de un esquema dinástico que se afianza a través de reformas constitucionales y maniobras políticas para garantizar la continuidad del clan Ortega-Murillo en el poder.
Hagamos Democracia subraya que este panorama refleja la ausencia de señales de apertura democrática y la persistencia de la represión como mecanismo de control político.
La sucesión dinástica aparece así como una de las principales preocupaciones ciudadanas, sumada a la precariedad económica, la inseguridad y la corrupción, factores que en conjunto alimentan el clima de incertidumbre nacional.
