La oposición nicaragüense continúa arrastrando una imagen débil y con escasa capacidad de respuesta frente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Así lo refleja la más reciente consulta ciudadana realizada por la organización Hagamos Democracia, titulada “Informe Percepción de la realidad política, social y económica de Nicaragua”, aplicada en 40 municipios del país.
El estudio, que recopiló información de 400 personas mediante entrevistas directas a través de WhatsApp y Signal, reveló que casi la mitad de los consultados (47.5%) considera que la oposición ha tenido un desempeño “deficiente” en los últimos tres meses.
Esta cifra refleja un ligero aumento respecto al trimestre anterior, cuando el 45.6% opinaba lo mismo.
En tanto, el 41.25% calificó el papel opositor como “regular”, una cifra prácticamente estable en comparación con el periodo anterior (40.1%).
Solo el 11.25% opinó que la oposición está haciendo un “buen trabajo”, lo que significa una disminución respecto al 14.2% registrado en la consulta previa.

Organizaciones más mencionadas
Ante la pregunta sobre cuáles son las tres organizaciones opositoras de mayor relevancia, los encuestados citaron un abanico de colectivos y agrupaciones.
Entre las más mencionadas figuran la Asociación Madres de Abril, Unidad Nacional Azul y Blanco, Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Ciudadanos por la Libertad, la Concertación Democrática Nicaragüense (Monteverde) y la Articulación de Movimientos Sociales.
Otros nombres que aparecieron con frecuencia fueron el Movimiento Campesino, UNAMOS, Grupo de Excarcelados, la Coalición Nacional, organizaciones estudiantiles y feministas, así como plataformas de incidencia como Urnas Abiertas, Fundación del Río y CEJUDHCAN.
Una muestra diversa
El informe subraya que la encuesta abarcó un espectro social variado: amas de casa, estudiantes, comerciantes, agricultores, trabajadores informales, profesionales y técnicos, lo que permitió recoger una visión amplia sobre la realidad nacional.
Los encuestados tenían entre 17 y 86 años, con predominio de personas entre los 30 y 60 años (66%).
Los resultados muestran que, pese a la multiplicidad de organizaciones mencionadas, la oposición en su conjunto enfrenta un desafío de legitimidad y credibilidad ante la ciudadanía, que mayoritariamente percibe un rol poco efectivo frente a la crisis política y social del país.
