El co-jefe de la Policía Orteguista de Nicaragua, primer comisionado general Francisco Javier Díaz Madriz, recibió ayer domingo 14 de septiembre la Medalla de Oro Conmemorativa Gran Muralla, otorgada por el Ministerio de Seguridad Pública de China.
La distinción se entregó durante una reunión bilateral en la que se reafirmaron compromisos de “cooperación en materia de seguridad” entre ambos países.
El ministro de Seguridad Pública chino, Wan Xiaohong, encabezó el encuentro en el que, según la información oficial, se abordaron temas relacionados con la capacitación policial, la prevención e investigación del delito y el fortalecimiento de las capacidades técnicas y tecnológicas para enfrentar amenazas como el narcotráfico, el terrorismo y el ciberdelito.
En nombre del régimen Ortega-Murillo, Díaz transmitió un “caluroso y fraterno saludo” de sus consuegros Daniel Ortega y Rosario Murillo al gobierno y pueblo chinos, y agradeció la condecoración recibida, la cual calificó como un “símbolo del fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación”.
Un jefe policial cuestionado
Díaz, de 64 años, abogado y miembro fundador de la Policía, ocupa el cargo de director general desde 2018 y fue ratificado en febrero de 2025 para un nuevo período con mandato hasta 2031, en una estructura que ahora comparte con el comisionado general Juan Victoriano Ruiz Urbina.
Su figura está marcada por fuertes cuestionamientos internacionales. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea lo sancionaron por su papel en la represión de las protestas de 2018, en las que se documentaron ejecuciones extrajudiciales y violaciones a los derechos humanos.
En julio de 2018, Washington lo incluyó en la lista de sancionados bajo la Ley Global Magnitsky, acusándolo de corrupción y graves abusos contra la población.
En mayo de 2020, la Unión Europea le impuso restricciones que incluyen la congelación de activos y la prohibición de viajar a su territorio.
