El gobierno de Estados Unidos anunció este 17 de noviembre nuevas medidas de restricción y revocación de visas dirigidas a personas en Nicaragua vinculadas con la facilitación de la migración ilegal hacia territorio estadounidense.
Las acciones alcanzan a propietarios, ejecutivos y altos funcionarios de empresas de transporte, agencias de viajes y operadores turísticos que, según Washington, prestan servicios diseñados para ayudar a extranjeros a ingresar irregularmente a EE. UU.
El anuncio fue realizado por Thomas “Tommy” Pigott, subportavoz principal del Departamento de Estado, quien detalló que las medidas se aplican bajo la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, la cual permite negar el ingreso a personas cuyos actos puedan causar “consecuencias adversas” para la política exterior estadounidense.
Viajes facilitados desde Nicaragua
De acuerdo con el Departamento de Estado, las investigaciones apuntan a que estas personas y entidades promovieron rutas migratorias irregulares aprovechando lo que describen como políticas permisivas de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Estas facilidades, según Washington, han convertido al país en un punto de tránsito que alimenta el flujo de migrantes hacia la frontera estadounidense y genera inestabilidad regional.
Como consecuencia, las autoridades estadounidenses procedieron a revocar visas ya otorgadas y a imponer nuevas restricciones para impedir que los involucrados ingresen a su territorio.
El comunicado subraya que Estados Unidos “no tolerará acciones que socaven su seguridad nacional ni sus leyes de inmigración” y asegura que continuará tomando medidas para desmantelar las redes que lucran con el tráfico de personas.
El Departamento de Estado reafirmó además su compromiso con “la rendición de cuentas de quienes buscan beneficiarse de la inmigración ilegal” y con la protección de la integridad de sus fronteras.
