Las magistradas Ellen Joy Lewin Downs y Yadira Centeno González, integrantes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), presentaron su renuncia “por motivos de salud”, en cartas dirigidas al sancionado presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras.
La Asamblea Nacional aprobó este jueves las renuncias de ambas magistradas.
Las dimisiones ocurren en un contexto de crecientes tensiones internas y una serie de destituciones forzadas que han sacudido al Poder Judicial desde 2023.
En sus cartas, ambas magistradas afirman que problemas de salud les impiden continuar en sus funciones “con la dedicación y responsabilidad que el cargo requiere”, y agradecen la oportunidad de haber formado parte del sistema judicial del país.
Tanto Lewin Downs como Centeno González se comprometieron a garantizar una entrega “ordenada” de sus responsabilidades.
Aunque la versión oficial insiste en razones médicas, sus salidas se producen en un entorno marcado por el desmantelamiento sistemático de estructuras dentro de la CSJ, ejecutado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Habían sido destituidas
En octubre de 2023, la magistrada Yadira Centeno González —con más de 27 años en el cargo y reconocida simpatizante sandinista— fue abruptamente desalojada de su oficina por órdenes del régimen, en un operativo policial similar al que días antes había sacado a Alba Luz Ramos, entonces presidenta de la CSJ.
Centeno fue enviada a su casa sin explicación pública y, horas después, su hija —la abogada Lucía Flores Centeno— fue detenida por la Policía Nacional. Paralelamente, al menos 10 funcionarios más de la CSJ fueron trasladados a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
La renuncia de Ellen Joy Lewin Downs también reviste relevancia política y simbólica. En 2014 se convirtió en la primera mujer afrocaribeña en ocupar una magistratura en la Corte Suprema de Justicia, un hito destacado por el propio Poder Judicial en su momento.
Sin embargo, en febrero de 2024 policías de civil allanaron la oficina de la magistrada Lewin Downs, en un operativo fue dirigido por el comisionado general Zhukov Serrano Pérez, subdirector de la Policía y por el comisionado general Horacio Rocha.
Aunque ambas cartas siguen un formato idéntico.
