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El chavismo se reacomoda tras la captura de Maduro y abre una nueva etapa con Delcy Rodríguez como presidenta encargada

El chavismo abrió este lunes un nuevo capítulo político en sus casi 26 años de historia al juramentar como presidenta encargada de Venezuela a Delcy Rodríguez, luego de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense ejecutada en Caracas y otras zonas del país.

Rodríguez inicia formalmente este martes un gobierno interino marcado por la presión internacional, las exigencias energéticas de Washington y un complejo reacomodo interno del poder chavista sin su principal figura.

La designación se produjo tras una convocatoria del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que activó la línea de sucesión luego de la detención de Maduro y Flores, ambos procesados por cargos de narcotráfico en Estados Unidos.

La juramentación estuvo a cargo de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la mandataria encargada, convirtiéndola en la primera mujer en la historia de Venezuela en encabezar el Poder Ejecutivo.

“No descansaré ni un minuto”

Durante el acto oficial, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez aseguró que no descansará “ni un minuto” para garantizar la paz en medio de lo que calificó como “horas terribles de amenazas contra la estabilidad”.

Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”, afirmó, al tiempo que denunció que Maduro y Flores permanecen como “rehenes” en Estados Unidos.

En apenas dos días desde la captura de Maduro, Rodríguez se ha erigido como principal interlocutora de Caracas con la Administración del presidente Donald Trump y como figura de cohesión del chavismo, que cerró filas alrededor de su liderazgo ante el vacío de poder.

El domingo presidió su primer consejo de ministros y designó una comisión —encabezada por su hermano e integrada por hijos de Maduro— para gestionar la liberación del dictador y su esposa.

Caracas retoma la normalidad bajo fuerte despliegue de seguridad

Tras el ataque militar estadounidense ocurrido la madrugada del sábado, la ciudad de Caracas comenzó este lunes una recuperación paulatina de su actividad cotidiana. Comercios, especialmente supermercados y farmacias, reabrieron de manera parcial, mientras el transporte público empezó a reactivarse de forma limitada.

No obstante, persistió un fuerte despliegue de seguridad con puntos de control en autopistas y avenidas, particularmente de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos denunció que en estas alcabalas se ejecutan acciones de “intimidación”, incluyendo requisas arbitrarias y detenciones injustificadas de personas por poseer material digital relacionado con los hechos del pasado 3 de enero.

Estado de conmoción exterior

El mismo sábado del ataque, Rodríguez decretó el estado de conmoción exterior, una figura inédita dentro del régimen de excepción venezolano, que otorga amplias facultades al Estado para responder a situaciones de conflicto.

Entre las medidas contempladas se incluyen la movilización total de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la toma militar inmediata de infraestructura estratégica, servicios públicos, industria petrolera y empresas básicas, así como la activación de todos los planes de seguridad ciudadana.

Trump habla de “cooperación” y descarta elecciones inmediatas

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este lunes en una entrevista con NBC News que Delcy Rodríguez está “cooperando” con las autoridades de su país y descartó la celebración de elecciones en Venezuela en los próximos 30 días, al considerar que el país debe “recuperar su salud” primero.

Rodríguez reiteró su disposición a trabajar en una “agenda de cooperación” con Washington, mientras que el gobierno venezolano elevó su denuncia a instancias internacionales.

En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador venezolano Samuel Moncada acusó a Estados Unidos de una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas y exigió la liberación y retorno de Maduro. Estados Unidos, por su parte, defendió la operación y negó estar en guerra u ocupar territorio venezolano.

El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, calificó a Maduro como “narcotraficante” y “presidente ilegítimo”, y aseguró que su detención fue una “acción policial” contra el narcoterrorismo.

Divisiones regionales y presión internacional

Mientras países como Colombia, Chile, Brasil, México, Cuba y Nicaragua condenaron el ataque estadounidense, Argentina, Paraguay y Panamá llamaron a iniciar una transición política en Venezuela.

La Organización de Estados Americanos (OEA) celebra este martes en Washington un Consejo Permanente extraordinario, donde vuelven a evidenciarse las profundas divisiones regionales en torno a la crisis venezolana.

Naciones Unidas expresó su “profunda preocupación” por la operación ordenada por Trump, al advertir que socavó principios fundamentales del derecho internacional y dejó decenas de víctimas mortales.

Un liderazgo frágil y un chavismo bajo tensión

Rodríguez, de 56 años, visitó el mausoleo de Hugo Chávez tras su investidura y enfrenta el reto de contener disidencias internas mientras atiende las demandas de Washington, centradas principalmente en el sector petrolero.

Trump advirtió que si la presidenta encargada “no hace lo correcto”, pagará “un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”. Pese a la crisis, figuras clave del chavismo como Diosdado Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, permanecen en sus cargos.

La presidencia encargada de Delcy Rodríguez tiene un plazo máximo de 180 días, periodo en el que deberá convocar elecciones, en un escenario marcado por la presión internacional, la fractura política interna y un país aún conmocionado por el uso de la fuerza extranjera.