En el 2021 Nicaragua rompe relaciones con Taiwán, luego de casi treinta años de acercamiento entre ambos países, en los que destacan acuerdos en materia de agro industria, relaciones comerciales, préstamos, entre otros acuerdos bilaterales. No obstante al mismo tiempo que Nicaragua rompía relaciones con Taiwán, reanudaría relaciones comerciales con la China continental, con la cual ya lleva firmado un tratado de libre comercio que entró en vigencia en el 2024, préstamos con empresas Chinas con un monto aproximado de 1437 millones de dólares para la realización de proyectos como el Puerto de Corinto, el desarrollo de las redes de comunicación de 4G y 5G, proyectos energéticos, entre otros. Sin embargo, entre intereses y comisiones, los préstamos acordados superarían los 2048 millones de dólares, lo cual es preciso plantearse la pregunta acerca del impacto real de dichos financiamientos en la sostenibilidad económica del país, tomando en cuenta que la Deuda Externa de Nicaragua al 2024 representa un total del 40% del total del Producto Interno Bruto del país.
El gobierno de Nicaragua ha presentado la relación con China como una esperanza histórica para impulsar el crecimiento económico del país, así como también la modernización de la infraestructura energética, portuaria, de comunicaciones, entre otros rubros y la diversificación de los mercados de exportación.
Entre los acuerdos que han firmado ambos países, destaca el tratado de libre comercio, en el que establece que más del 95 por ciento de los productos comercializados entre ambos países estarán libres de aranceles, lo que según en la sana teoría, esto beneficiaría las exportaciones nicaragüenses de café, carne, mariscos, entre otros productos agrícolas.
Según datos del Banco Central de Nicaragua, el período comprendido entre el 2023 y 2024 las exportaciones de Nicaragua hacia China incrementaron en un 332% pasando de 14.2 millones de dólares en el 2023 a 61.3 millones de dólares en el 2024. A noviembre de 2025 las exportaciones hacia China en relación al 2023 habían pasado a 77.1 millones de dólares incrementado en un 25 por ciento en comparación al año anterior (2024) No obstante, en el año 2025 las exportaciones hacia China representan el 2% del total de las exportaciones del país en el que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones acaparando el 38 por ciento del total de las exportaciones del país.
Las importaciones de China hacia Nicaragua en el periodo comprendido entre 2023 a 2024 incrementaron en un 17 por ciento, mientras en el período comprendido entre 2024-2025 las importaciones provenientes de China aumentaron en un 19% pasando de 1436,3 millones de dólares en el 2024 a 1707 millones de dólares al año 2025. Las exportaciones de China en el año 2025 representan el 19 por ciento del total de las importaciones del país.
Es preciso tomar en cuenta que en el año 2024, el año en el que entró en vigencia el TLC entre ambos países que Nicaragua le compró a China 23 veces más de lo que le vendió, generando un déficit de 1375 millones de dólares en la balanza comercial entre ambos países, dato que no sufrió mucha variación en el 2025 en el cual Nicaragua compró 22 veces más a China de lo que exportó, incrementando su déficit en la balanza comercial de 1629,9 millones de dólares entre ambos países.
Se tiene que tomar en cuenta que lejos del TLC que ya está en vigencia, China y Nicaragua siempre han tenido relaciones comerciales desde antes de 2024.
En lo que respecta a Inversión Extranjera Directa, según datos del Banco Central de Nicaragua, las inversiones provenientes de China representaron el 3.5 por ciento del total de la IED del país, siendo el principal foco de atención el sector minero y el sector servicios.
A pesar de que China esté invirtiendo en el país, aún los desembolsos son menores en comparación con Panamá, Estados Unidos y Costa Rica, quienes son los países que más invierten en Nicaragua.
A lo anterior también se suma el incremento de comercios chinos en el país, aprovechando la creación de zonas económicas especiales con el fin de atraer capital chino, mediante incentivos fiscales y facilidades en la regulación. Esto genera zozobra a los comerciantes locales, los cuales en su mayoría han optado por cerrar sus negocios ante el incremento de negocios chinos el cual ofrecen productos “más baratos que los negocios locales”
Ante lo antes escrito, también existe la preocupación sobre el aumento de la deuda externa y por ende, la dependencia financiera hacia China, mediante préstamos vinculados a proyectos específicos, tales como préstamos por 214 millones e dólares destinados a la conectividad digital e infraestructura portuaria, expansión del puerto de Corinto con un financiamiento de 126 millones de dólares construcción de carreteras, puentes, al igual que desarrollo de infraestructura energética.
El gobierno de Nicaragua vende con bombos y platillos que la reanudación de las relaciones comerciales con China vendría siendo una oportunidad histórica con el fin de impulsar el crecimiento económico del país, no obstante, con lo anteriormente descrito, la realidad supera las expectativas, ¿Aún recuerdan el proyecto del gran canal interoceánico? El mismo había sido anunciado como la oportunidad del resurgir económico de Nicaragua, a cambio de que este lo tendría el gobierno chino por cien años, no obstante, este proyecto no avanzó a más que solo etapas preliminares y fue cancelado tras años de retrasos, críticas y falta de financiamiento, evidenciando los riesgos asociados a los mega proyectos que ha anunciado el gobierno, sin garantías y sin una viabilidad económica clara.
Hay que tomar en cuenta que esta relación no solo es económica, también es geopolítica. China ha fortalecido su presencia en sectores estratégicos como telecomunicaciones, transporte y energía, siendo la región sudamericana en la que más presencia tiene, principalmente en Argentina y Brasil y recientemente en Centroamérica en los cuales al igual que Nicaragua, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá ya tienen relaciones bilaterales con China.
Hay que tomar en cuenta que Nicaragua viene arrastrando una serie de sanciones internacionales mismas que aumentaron desde la crisis sociopolítica de 2018 en la que se ha venido evidenciando un grave deterioro de los Derechos Humanos del país, para Nicaragua, el acercamiento a China sería una alternativa frente a dichas sanciones, en cambio para China , su relación con Nicaragua ofrece una posición estratégica, consolidando aún más su presencia en la región y ganando un aliado diplomático en el contexto de la rivalidad global con Estados Unidos.
En conclusión, la relación entre China y Nicaragua representa una complejidad entre oportunidades económicas y de resurgimiento al igual que riesgos estructurales, dependencia financiera, desequilibrios comerciales y proyectos inconclusos, una lista que aún se seguirá escribiendo con el pasar del tiempo.
El futuro de esta relación dependerá de la capacidad de Nicaragua para transformar estas inversiones en desarrollo sostenible, transformar su producción nacional, reestructurar su economía y sobretodo que esto sea de provecho hacia su población, no obstante, se percibe una nueva dependencia estructural, el cual limitará su autonomía económica, generando incluso desigualdades y aumento de la pobreza de sus habitantes.
José López Arauz
Economista nicaragüense, ha realizado diplomados en gestión migratoria laboral en América Latina y El Caribe por parte de la OIM. Actualmente estudiante de periodismo Comunitario por parte de IPEN, UNESCO, Deutsche Welle.
