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Centroamérica condena ataques de Irán; Nicaragua se desmarca y respalda a Teherán

Los gobiernos de Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá y República Dominicana condenaron los ataques de Irán contra Estados del Golfo y pidieron una desescalada inmediata en Medio Oriente, mientras la dictadura en Nicaragua adoptó una postura distinta al expresar solidaridad con Teherán.

En pronunciamientos emitidos entre el 28 de febrero y el 1 de marzo, los países coincidieron en rechazar las acciones militares iraníes contra territorios de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Catar, Baréin, Kuwait y Jordania.

Las cancillerías reafirmaron su compromiso con el respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados y la búsqueda de soluciones pacíficas conforme a la Carta de las Naciones Unidas.

El gobierno de Guatemala condenó los ataques y subrayó el “respeto irrestricto del derecho internacional”, mientras Honduras calificó como “enérgicas” las acciones iraníes y alertó sobre el riesgo de una escalada que podría afectar a civiles e infraestructuras estratégicas.

Por su parte, Costa Rica expresó “grave preocupación” por el incremento de tensiones y urgió a priorizar soluciones diplomáticas. En la misma línea, Panamá consideró los ataques una violación a la soberanía de los Estados y una amenaza a la seguridad internacional.

República Dominicana también repudió los ataques, calificándolos de “injustificados”, y llamó a evitar acciones que profundicen el conflicto.

Nicaragua se desmarca

En contraste, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo emitió un mensaje en el que condenó “todas las formas de guerra”, pero expresó condolencias y solidaridad con Irán, tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí.

El pronunciamiento incluyó un llamado al diálogo, pero evidenció la cercanía política entre Managua y Teherán, consolidada en los últimos años mediante acuerdos de cooperación y coincidencias ideológicas.

Esta diferencia de posturas marca un contraste en la región, donde la mayoría de países optó por condenar las acciones militares iraníes, mientras el régimen en Nicaragua reafirmó su alineamiento con el gobierno iraní en medio de la creciente tensión internacional.