El obispo nicaragüense Silvio Báez, muy crítico con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, afirmó este domingo que los sistemas políticos que se imponen con terror y obligan al exilio a sus ciudadanos “son enemigos de la paz”.
Al menos 800.000 nicaragüenses, un 11,6% de la población total, han abandonado o han sido desterrados de Nicaragua entre abril de 2018 y noviembre de 2025, según datos de la ONG Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua.
“La paz no es solo la ausencia de guerra. Los sistemas políticos que se imponen con terror sobre las personas, arrebatándoles su libertad, son enemigos de la paz; aunque hablen de paz, si reprimen, controlan, encarcelan y obligan al exilio, son enemigos de la paz”, enfatizó el jerarca católico, quien está exiliado, en su homilía desde una iglesia de los Estados Unidos.
El obispo auxiliar de Managua, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad, dijo que “la paz no es un simple equilibrio de fuerzas ni se identifica con la tranquilidad de los cementerios”.
“No debemos acostumbrarnos a la falsa paz y a la engañosa normalidad que los dictadores quieren imponer con el miedo y las armas para conservar sus privilegios”, continuó Báez.
“Los discípulos de Jesús estamos llamados a ser constructores de la paz verdadera, que brota de la justicia, se vive en la libertad y da como fruto la reconciliación”, agregó el religioso, que animó a los católicos a acoger la paz de Jesús “que nos hace salir de nuestros miedos, pecados y desesperanzas”.
