La exguerrillera y opositora nicaragüense Dora María Téllez lanzó una dura crítica contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al que responsabiliza de haber provocado una profunda crisis social, política y humana en Nicaragua.
Según Téllez, el país enfrenta las consecuencias de años de represión sistemática.
“Han destruido vidas, familias, empleos y oportunidades. El resultado es un país desangrado, con centenares de muertos, miles de presos y cientos de miles de personas obligadas a buscar oportunidades”, afirmó.
Un país dividido y marcado por el exilio
La excomandante sandinista describió a Nicaragua como una nación fragmentada, donde una parte significativa de su población vive fuera del territorio.
A su juicio, esta migración forzada ha provocado una desintegración familiar generalizada: hijos separados de sus padres, hogares sostenidos a distancia y comunidades impactadas por la ausencia de miles de ciudadanos.
“No hay duda de que esto afecta la identidad nacional. Nicaragua está desgarrada por el exilio, la migración y la represión”, sostuvo.
No obstante, destacó que, pese a ese contexto, persiste una identidad resiliente en los nicaragüenses, caracterizada por la capacidad de lucha y adaptación dentro y fuera del país.
Restricciones y cambios en la identidad nacional
Téllez también señaló que las restricciones a libertades fundamentales, como la religiosa, han impactado directamente en la cultura del país. Mencionó, por ejemplo, las limitaciones a celebraciones como la Semana Santa, que ahora se realizan únicamente dentro de templos.
Además, denunció lo que considera un intento del régimen de imponer una identidad ajena, influenciada por alianzas con potencias como Rusia y China.
Aislamiento internacional del régimen
En el plano internacional, la opositora aseguró que el régimen de Ortega y Murillo se encuentra “totalmente aislado”.
Como ejemplo, citó resoluciones recientes de la Organización de Estados Americanos que condenan la situación de derechos humanos en Nicaragua, así como informes críticos de instancias de Naciones Unidas.
Aunque el país fue reelecto para integrar el comité de ONG del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC), Téllez calificó esa decisión como “una burla”, considerando el cierre masivo de organizaciones civiles en Nicaragua.
Un régimen sostenido por la represión
Para la exguerrillera, el principal sostén del régimen es el aparato represivo.
“El día que la Policía y el Ejército dejen de reprimir, el régimen se cae”, afirmó, al tiempo que señaló tensiones internas dentro de estas instituciones.
También advirtió sobre purgas dentro del oficialismo, impulsadas —según su análisis— por la búsqueda de poder absoluto de Murillo, lo que ha generado desconfianza incluso entre antiguos aliados del sandinismo.
Llamado a una transición democrática
Téllez insistió en que el régimen aún está a tiempo de abrir un proceso de transición democrática, que incluya la liberación de presos políticos, el retorno seguro del exilio y el restablecimiento de libertades fundamentales.
“Entre más tiempo pasa sin cambios, peor será para ellos. No están mejorando su situación, la están empeorando”, advirtió.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a retomar el espíritu de unidad que marcó las protestas de abril de 2018.
“Todos los problemas del país tienen un origen común: la dictadura. Solo uniendo esfuerzos se podrá salir de esta crisis”, concluyó.
