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EE.UU. aplaza audiencia sobre Nicaragua mientras aumenta la presión contra Ortega y Murillo

La audiencia del Congreso de Estados Unidos titulada Cómo afrontar el régimen totalitario de Ortega y Murillo, prevista para este viernes 5 de junio ante el Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, fue aplazada y será reprogramada en una fecha posterior, según informó oficialmente el Comité de Asuntos Exteriores.

La sesión estaba programada para las 11:00 de la mañana en Washington y tendría como principal testigo a Ana Quintana-Lovett, subsecretaria adjunta de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

Aunque el Congreso no explicó las razones del aplazamiento, la audiencia había generado expectativa por el endurecimiento del discurso de la administración estadounidense contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo y por el contenido del testimonio preparado por Quintana-Lovett.

Una audiencia enfocada en el régimen Ortega-Murillo

Bajo el título “Cómo afrontar el régimen totalitario de Ortega y Murillo”, la audiencia buscaba examinar la situación política y de derechos humanos en Nicaragua, así como la estrategia de Washington frente al régimen sandinista.

En su testimonio escrito, divulgado días antes por el Congreso, Quintana-Lovett calificó a Nicaragua como un “Estado policial familiar” controlado por Ortega y Murillo, y afirmó que la administración del presidente Donald Trump mantiene una política de “tolerancia cero” hacia regímenes considerados adversarios de Estados Unidos en el hemisferio.

La funcionaria señaló que desde 2018 la pareja dictatorial ha consolidado un sistema represivo basado en detenciones arbitrarias, exilio forzado, persecución religiosa y restricciones a las libertades fundamentales.

Presión por presos políticos y alianzas con Rusia y China

El documento también destaca la preocupación de Washington por las relaciones del régimen con Rusia, China, Cuba e Irán.

Según Quintana-Lovett, estas alianzas fortalecen los mecanismos de vigilancia y control político dentro de Nicaragua, además de representar riesgos para la seguridad regional y los intereses estadounidenses en Centroamérica.

La funcionaria aseguró que la administración Trump continuará utilizando sanciones económicas, restricciones migratorias y presión diplomática para enfrentar al régimen.

Asimismo, afirmó que Estados Unidos mantiene como objetivo la liberación de todos los presos políticos y la reducción de la influencia de actores considerados hostiles en Nicaragua.