La relatora especial de las Naciones Unidas sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, Gina Romero, denunció este 5 de junio, la creciente represión contra las organizaciones y líderes religiosos en Nicaragua y exigió al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo poner fin a estas prácticas.
A través de una serie de mensajes publicados en su cuenta de X, la experta de la ONU aseguró que Nicaragua ha prohibido más de 16.500 procesiones religiosas, expulsado a decenas de sacerdotes y monjas, y cancelado la personalidad jurídica de más de 1.300 organizaciones religiosas.
“Junto a otros expertos de la ONU, exigimos al Gobierno que ponga fin a esta represión”, expresó Romero.
Denuncia condiciones de encarcelamiento de líderes religiosos
La relatora también se refirió a la situación del pastor evangélico Efrén Vílchez López, quien permanece encarcelado desde hace varios años.
Según Romero, el religioso se encuentra detenido en condiciones que “apuntan a tortura”, al denunciar que permanece sin acceso a insulina, sin Biblia, sin luz natural y con hematomas visibles.
Asimismo, recordó los casos de las líderes laicas Carmen Sáenz y Lesbia Gutiérrez, quienes permanecieron desaparecidas forzadamente durante varios meses.
“No es gobernanza, es destrucción sistemática”
En su pronunciamiento, Romero sostuvo que las acciones emprendidas por el régimen sandinista contra las iglesias y organizaciones religiosas forman parte de una estrategia más amplia para restringir libertades fundamentales.
“Reprimir procesiones, confiscar iglesias y exiliar a líderes religiosos no es gobernanza; es la destrucción sistemática del espacio cívico y de la libertad de reunión y asociación”, afirmó.
La experta concluyó haciendo un llamado para que la dictadura libere a todos los presos políticos y religiosos y respete los derechos fundamentales de sus ciudadanos.
