La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó este 5 de junio la muerte bajo custodia estatal del líder indígena miskitu y diputado de YATAMA, Brooklyn Rivera Bryan, y responsabilizó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por mantenerlo en condición de desaparición forzada durante más de dos años.
En un pronunciamiento oficial, el organismo advirtió que el fallecimiento de Rivera evidencia la grave situación que enfrentan los presos políticos en Nicaragua y urgió al régimen a liberar a todas las personas detenidas por motivos políticos, incluidos familiares y miembros de la comunidad del dirigente indígena.
“La Comisión condena la muerte en custodia del Estado de Brooklyn Rivera, líder indígena miskitu y presidente del partido YATAMA, tras permanecer en situación de desaparición forzada desde septiembre de 2023”, señaló la CIDH.
Más de dos años desaparecido
La CIDH recordó que desde septiembre de 2023 el régimen mantuvo oculto el paradero de Rivera y se negó a informar sobre su estado de salud, pese a las reiteradas solicitudes de organismos internacionales y familiares.
Un mes después de conocerse su desaparición, la Comisión le otorgó medidas cautelares y posteriormente la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó medidas provisionales para proteger su vida e integridad física.
Sin embargo, el organismo sostuvo que el régimen nicaragüense ignoró dichas resoluciones.
Impacto en los pueblos indígenas
La Comisión destacó que la muerte de Rivera tiene un impacto que trasciende el ámbito individual debido a su papel como líder histórico del pueblo miskitu, defensor de los derechos territoriales y promotor de la autonomía de los pueblos indígenas de la Costa Caribe.
La CIDH recordó que en informes anteriores ya había advertido sobre la persecución contra liderazgos indígenas y los intentos de desarticular las estructuras de representación política y comunitaria en la región caribeña.
Según el organismo, esta situación ocurre en un contexto marcado por violencia, despojo territorial, exclusión histórica y una profundización de la crisis de derechos humanos que atraviesa Nicaragua desde 2018.
Denuncian nuevas desapariciones
La Comisión también expresó preocupación por la situación de familiares y allegados de Rivera que viajaron a Managua para reclamar la entrega de sus restos.
De acuerdo con información verificada por la CIDH, el régimen negó la entrega del cuerpo y posteriormente varios familiares y miembros de la comunidad fueron detenidos arbitrariamente, desconociéndose actualmente su paradero.
Más de 40 presos políticos continúan detenidos
El organismo interamericano alertó que el caso de Brooklyn Rivera vuelve a poner en evidencia la situación de las personas encarceladas por razones políticas en Nicaragua.
Según datos del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas citados por la CIDH, más de 40 personas permanecen detenidas por motivos políticos y al menos 10 continúan en condición de desaparición forzada.
Entre ellas figuran Steadman Fagoth Müller, Víctor Boitano Coleman, Douglas Gamaliel, Eddie Moisés González Valdivia, Carlos Ramón Brenes, Larry Javier Martínez Romero, Salvadora del Socorro Martínez Aburto, Santos Ariel Rodríguez y Ricardo Mendoza Irigoyen.
Exigen verdad, libertad y rendición de cuentas
La CIDH recordó además los casos de Mauricio Alonso Petri y Carlos Cárdenas Zepeda, fallecidos bajo custodia estatal en 2025, cuyos familiares pasaron semanas sin conocer su situación hasta recibir sus cuerpos en medio de amenazas y hostigamiento.
Ante este nuevo caso, la Comisión instó al Estado nicaragüense a garantizar la vida e integridad de todas las personas bajo su custodia, liberar a los presos políticos y respetar el derecho a la verdad de los familiares de Brooklyn Rivera.
Asimismo, pidió a la comunidad internacional mantener la vigilancia sobre Nicaragua, exigir el cese de la represión y promover mecanismos que permitan investigar y sancionar las violaciones de derechos humanos que continúan en la impunidad.
