El presidente de Honduras, Nasry Asfura, evitó criticar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo durante su participación en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y defendió el principio de no intervención al ser consultado sobre la situación de los derechos humanos y los presos políticos en Nicaragua.
Al responder preguntas sobre la relación de Honduras con el régimen nicaragüense, Asfura recordó que Ortega y Murillo estuvieron entre los primeros en felicitarlo tras su elección presidencial.
“Cuando el 27 de enero salí electo, ellos fueron uno de los primeros que me felicitaron y les deseo que ellos puedan salir adelante con todas sus necesidades y todos sus problemas”, declaró.
El mandatario hondureño sostuvo que Nicaragua y Honduras son “países hermanos centroamericanos” y abogó por una región más integrada.
“Debemos de estar bien claros que es una Centroamérica cercana, una Centroamérica muy unida, casi podría decir una Centroamérica sin frontera, donde todos somos hermanos y debemos de buscar el bienestar para Centroamérica”, afirmó.
Sin embargo, cuando fue consultado sobre la posibilidad de realizar gestiones para favorecer la liberación de los 46 presos políticos reportados en Nicaragua por organismos de derechos humanos, Asfura evitó asumir una posición directa y apeló al respeto de la soberanía nacional.
“Cada país maneja su política exterior, su política de seguridad. A mí no me gustaría que alguien viniera a intervenirme en temas de la seguridad y la política de Honduras”, respondió.
El gobernante agregó que cada presidente es responsable de la situación interna de su país y señaló que su prioridad es Honduras.
“Yo me preocupo por Honduras y eso es lo que tengo para adelante”, sostuvo.
Las declaraciones contrastan con las posiciones adoptadas por varios gobiernos y organismos internacionales que han denunciado el deterioro de los derechos humanos en Nicaragua, donde continúan las demandas por la liberación de presos políticos y el restablecimiento de las libertades públicas.
La situación nicaragüense figura entre los temas de discusión de la 56 Asamblea General de la OEA que se celebra en Panamá, donde diversos representantes de la sociedad civil y delegaciones internacionales han solicitado mantener la atención sobre la crisis política y de derechos humanos que vive el país centroamericano.
