El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, recordó este lunes, durante la inauguración en el país centroamericano de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), la situación política y de derechos humanos que se vive en Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia.
Mulino afirmó que, en su calidad de Estado anfitrión, Panamá considera su “obligación” señalar lo que la organización “no puede ignorar”, en referencia a la situación de Nicaragua, donde denunció un “grave deterioro del respeto a los derechos humanos”.
“La persecución de opositores, el cierre sistemático del espacio cívico, la expulsión de organizaciones humanitarias, el encarcelamiento de líderes religiosos y el exilio forzado de miles de ciudadanos son hechos incompatibles con los principios que esta organización defiende”, expresó el mandatario panameño.
En su intervención, Mulino también se refirió a Cuba, al expresar la esperanza de que su pueblo “encuentre pronto el camino hacia una democracia plena”.
Mulino también abordó la situación de Venezuela, al reclamar una “muy pronta transición democrática” y el respeto pleno de la democracia representativa, con la convocatoria de elecciones “libres, vigiladas y democráticas” que permitan al país “encauzarse nuevamente” en la institucionalidad.
