La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo afirmó el sábado 4 de julio que el obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, fue enviado de regreso a su vivienda tras permanecer varios días bajo custodia policial. Sin embargo, la versión oficial fue cuestionada por fuentes cercanas al caso y por la investigadora Martha Patricia Molina, quien aseguró que el religioso “no está en su casa” y que, mientras no sea presentado públicamente, el comunicado del régimen carece de credibilidad.
A través de una nota de prensa, el Ministerio del Interior informó que, “luego de una necesaria indagación sobre origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal del señor obispo emérito Abelardo Mata”, el religioso “ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones”.
La institución también afirmó que Mata habría brindado declaraciones “sobre distintos episodios violatorios de las leyes nacionales” y sostuvo que el obispo “ha reconocido que en todo momento ha sido tratado con respeto y la consideración que caracteriza a los organismos de investigación de nuestra Nicaragua”.
El comunicado fue divulgado pocas horas después de que Estados Unidos exigiera la liberación “inmediata e incondicional” del obispo emérito.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado también condenó “la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega” y exigió el cese de los ataques contra la libertad religiosa.
Persisten dudas sobre su ubicación
Pese al anuncio oficial, la investigadora y defensora de derechos humanos Martha Patricia Molina desmintió la versión de la dictadura.
“Mientras la dictadura no presente al obispo emérito Juan Abelardo Mata sano y salvo en su casa cualquier comunicado que emitan es mentira. El obispo NO ESTÁ EN SU CASA. Así me lo han confirmado los sacerdotes que están informados del caso”, escribió Molina en la red social X.
Hasta el momento, la Iglesia católica en Nicaragua no ha confirmado públicamente que Mata haya regresado a su residencia ni existen imágenes recientes que prueben que se encuentra en libertad.
Detenido tras pedir oraciones por la Iglesia perseguida
Monseñor Mata fue detenido el pasado lunes, pocos días después de celebrar una misa en la parroquia Cruz del Calvario, en Estelí, donde pidió a los fieles orar por la Iglesia católica perseguida en Nicaragua y mencionó expresamente al obispo desterrado Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle.
Según fuentes eclesiales, inicialmente fue trasladado bajo el argumento de que era objeto de una investigación y posteriormente quedó bajo vigilancia policial en su vivienda en Tisma, departamento de Masaya.
No obstante, organismos de derechos humanos denunciaron que días después agentes policiales regresaron al inmueble y se lo llevaron nuevamente con rumbo desconocido, lo que dio lugar a denuncias de desaparición forzada y llamados internacionales para conocer su paradero.
