El encallamiento del buque tanque MT Al Jafzia, que navega bajo bandera de Nicaragua, frente a la costa de Mumbai, India, volvió a colocar bajo escrutinio internacional el uso del registro marítimo nicaragüense para embarcaciones vinculadas a operaciones de alto riesgo y presuntas maniobras para evadir sanciones internacionales.
La embarcación, un petrolero de productos químicos construido en 1999 y con capacidad para transportar cerca de 45 000 toneladas, fue encontrada sin tripulación tras soltarse de su fondeo debido al mal tiempo y quedar varada cerca de la isla de Manori, según informaron la Guardia Costera y autoridades marítimas de India.
El caso llamó la atención no solo por el accidente, sino por el historial del buque. Meses atrás, el Al Jafzia fue interceptado por la Guardia Costera india junto con otras dos embarcaciones bajo sospechas de participar en operaciones ilícitas de trasiego de combustible y betún iraní en alta mar, utilizando prácticas como la desactivación de los sistemas de rastreo para ocultar sus movimientos.
Las investigaciones derivaron en procesos judiciales por presuntas violaciones a la legislación aduanera, petrolera y de comercio internacional de India, además de posibles incumplimientos relacionados con sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.
Las autoridades indias también determinaron que los tres buques involucrados cambiaban con frecuencia de identidad para dificultar su rastreo por parte de las autoridades marítimas.

Chamorro: “Ortega ahora vende bandera nica”
El economista y opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro reaccionó al incidente señalando que el régimen de Daniel Ortega estaría utilizando el registro marítimo nacional para facilitar operaciones relacionadas con la denominada “flota fantasma”, empleada para transportar petróleo ruso e iraní al margen de las sanciones occidentales.
“Ortega ahora vende bandera nica y se suma a la flota fantasma petrolera. El Al Jafzia, petrolero ‘nicaragüense’ construido en 1999 y que se llamó Camila Maersk, encalló frente a la India viniendo de Yemen. Evidencia de las conexiones de Ortega con Putin para evadir sanciones”, escribió Chamorro en la red social X.
Aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial que vincule directamente al Al Jafzia con la denominada flota fantasma rusa, el historial de la embarcación y las investigaciones abiertas en India alimentan las sospechas sobre el uso del pabellón nicaragüense en operaciones marítimas cuestionadas internacionalmente.
Nicaragua ofrece su bandera como registro internacional
Nicaragua mantiene desde hace años un sistema de registro abierto de buques, mediante el cual embarcaciones de distintos propietarios y nacionalidades pueden navegar legalmente bajo bandera nicaragüense, aun cuando no tengan relación comercial o territorial con el país.
Este mecanismo, conocido como bandera de conveniencia, es utilizado por numerosos países para atraer ingresos mediante el registro de embarcaciones extranjeras.
Sin embargo, este tipo de registros también puede ser aprovechado por empresas o propietarios que buscan operar bajo controles regulatorios más flexibles o disminuir el escrutinio internacional.
Un historial bajo investigación
Según documentos judiciales y reportes de las autoridades indias, el MT Al Jafzia era administrado por una empresa con sede en Dubái y anteriormente fue conocido como Camila Maersk.
En febrero de 2026 fue retenido junto con los buques Asphalt Star y Stellar Ruby, luego de una operación coordinada de la Guardia Costera india que investigaba presuntas transferencias ilegales de combustible entre embarcaciones en el mar Arábigo.
Posteriormente, un tribunal autorizó el traslado del buque hacia un astillero en Gujarat, mientras continuaban las investigaciones. Durante ese proceso también se ordenó la liberación y repatriación de medio centenar de marinos indios cuyos empleadores habían abandonado las embarcaciones.
El nuevo incidente mantiene la atención sobre el Al Jafzia y reabre el debate sobre el uso de la bandera nicaragüense por parte de embarcaciones involucradas en operaciones internacionales bajo investigación.
Hasta ahora, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha emitido ningún pronunciamiento sobre el encallamiento del petrolero ni sobre los cuestionamientos relacionados con el uso del pabellón nicaragüense en este caso.
