La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su preocupación por la detención del obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, y urgió al Estado de Nicaragua a garantizar su libertad e integridad, así como poner fin a la persecución contra integrantes de la Iglesia católica.
A través de un pronunciamiento difundido en sus redes sociales, la CIDH recordó que Mata, de 80 años, es beneficiario de medidas cautelares otorgadas por el organismo y señaló que su detención ocurrió el pasado 29 de junio, en medio de la escalada represiva contra religiosos en Nicaragua.
“La CIDH expresa preocupación por la detención de Monseñor Juan Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí, adulto mayor y beneficiario de medidas cautelares”, indicó el organismo.
La Comisión agregó que el religioso permanece bajo un régimen de “casa por cárcel”, en el contexto de la continua represión contra miembros de la Iglesia católica.
El pronunciamiento se conoce luego de que el Ministerio del Interior informara el pasado 4 de julio que Mata había retornado a su vivienda tras una “indagación” relacionada con el supuesto origen de propiedades y vínculos familiares “que no coinciden con la condición sacerdotal” del obispo.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y personas cercanas al religioso cuestionaron esa versión oficial. La investigadora Martha Patricia Molina afirmó que el obispo no se encontraba en su residencia y sostuvo que, mientras las autoridades no presenten una prueba de vida verificable, el caso continúa siendo motivo de preocupación.
La detención de Mata ocurrió después de que, durante una misa celebrada en la parroquia Cruz del Calvario, en Estelí, pidiera a los fieles orar por la Iglesia perseguida en Nicaragua y por religiosos desterrados, entre ellos el obispo Rolando Álvarez y el sacerdote Frutos Valle.
Ante estos hechos, la CIDH instó al Estado nicaragüense a garantizar la libertad y la integridad física del obispo emérito y reiteró su llamado a cesar la persecución contra integrantes de la Iglesia católica.
Además, el organismo recordó que Nicaragua debe asegurar que todas las personas puedan ejercer su libertad de religión o de creencias, realizar actividades religiosas y expresar su fe sin intimidación, represalias ni detenciones arbitrarias.
