El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por terminada la tregua con Irán y lanzó una nueva amenaza militar al advertir que ordenará nuevos ataques contra objetivos iraníes, mientras la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz vuelve a escalar y aumenta el temor de un conflicto regional de mayores dimensiones.
Durante la cumbre de la OTAN celebrada en Turquía, Trump aseguró que el acuerdo alcanzado semanas atrás con Teherán “ha terminado” y descartó confiar en las negociaciones.
“Por lo que a mí respecta, ha terminado. Es una pérdida de tiempo tratar con ellos”, declaró el mandatario estadounidense.
Horas después endureció aún más su discurso.
“Esta noche les vamos a dar duro”, advirtió, al confirmar que Estados Unidos podría lanzar una nueva ofensiva militar contra Irán.
Trump acusó al régimen iraní de comportarse “muy mal” durante los últimos 47 años y calificó a sus dirigentes de “personas malvadas, enfermas y con graves trastornos mentales”.
Nuevos bombardeos estadounidenses
Las amenazas llegan después de que Estados Unidos atacara la noche anterior más de 80 objetivos militares iraníes, según informó el Comando Central estadounidense (Centcom).
Entre los blancos alcanzados figuran:
- Sistemas de defensa antiaérea.
- Instalaciones de radar costero.
- Bases militares.
- Centros de vigilancia.
- Instalaciones subterráneas utilizadas para almacenar drones y misiles.
- Más de 60 embarcaciones ligeras de la Guardia Revolucionaria.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que los ataques buscaron destruir cualquier capacidad iraní para continuar hostigando el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Trump agregó que las fuerzas estadounidenses también golpearon la isla de Jark, considerada el principal punto de exportación del petróleo iraní.
“Quizás la golpeemos esta noche de nuevo”, afirmó.
Irán responde
La respuesta iraní fue inmediata.
La Guardia Revolucionaria anunció ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, mientras medios oficiales reportaron explosiones en distintos puntos del país, incluidos:
- Bandar Abás.
- Qeshm.
- Sirik.
- Bushehr.
Además, la prensa estatal confirmó la muerte de un integrante de la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Washington de violar gravemente el acuerdo alcanzado entre ambas partes, especialmente tras restablecer sanciones contra el petróleo iraní.
Ormuz vuelve a convertirse en foco mundial
La nueva escalada vuelve a situar al estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de tensión internacional.
Irán insiste en controlar el paso marítimo mediante el cobro de tasas y ha advertido que atacará embarcaciones que no respeten sus corredores autorizados.
Estados Unidos sostiene que sus operaciones militares buscan garantizar la libertad de navegación y proteger el comercio internacional de hidrocarburos.
El recrudecimiento del conflicto provocó una reacción inmediata de los mercados.
El precio del petróleo Brent subió alrededor de un 6 %, acercándose a los 79 dólares por barril, mientras aumenta el temor por posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo.
Aunque Trump afirmó que aún permitirá que sus negociadores continúen conversando con Irán, dejó claro que no confía en alcanzar un acuerdo.
“Puede que simplemente lo hagamos sin un acuerdo, porque esta gente miente y hace trampas”, sentenció el presidente estadounidense.
