El periodista deportivo ecuatoriano Esteban Ávila Villagómez denunció que fue retenido durante cerca de cuatro horas por agentes de inteligencia nicaragüenses y posteriormente expulsado cuando intentaba ingresar por vía terrestre desde Costa Rica.
Ávila viajaba rumbo a México para cubrir el Mundial de Fútbol 2026 y decidió hacer una escala para conocer Nicaragua. Sin embargo, al llegar al puesto fronterizo de Peñas Blancas, fue separado del resto de pasajeros antes incluso de realizar el trámite migratorio.
Según su testimonio, una agente vestida de civil revisó minuciosamente su pasaporte, fotografió cada uno de sus sellos migratorios y le preguntó sobre su itinerario. Poco después fue conducido por un oficial a una pequeña oficina, donde permaneció retenido durante aproximadamente cuatro horas.
Durante ese tiempo, aseguró que las autoridades le retiraron su teléfono celular, documentos y pertenencias personales, dejándolo completamente incomunicado.
Inteligencia del régimen conocía detalles de su vida
El periodista relató que uno de los agentes comenzó a hablarle detalladamente sobre aspectos de su vida personal, familiar y profesional, incluyendo su trabajo en La Radio Redonda en Quito, sin realizar un interrogatorio formal.
“Me empezó a contar mi vida, mi familia, mis aficiones, mi trabajo. Nunca me interrogó; simplemente me demostraba todo lo que sabía sobre mí”, narró Ávila en un extenso relato publicado por el diario ecuatoriano Extra.
El comunicador explicó que durante esas horas sintió incertidumbre sobre lo que podría ocurrir.
“Sin mis papeles, sin mi teléfono y sin mi equipaje, me podía pasar cualquier cosa”, recordó.

Expulsado sin explicación
Finalmente, las autoridades nicaragüenses le comunicaron que no podía ingresar al país y le ordenaron regresar inmediatamente a Costa Rica.
Según su relato, fue escoltado por dos militares armados hasta la línea fronteriza.
Ya en territorio costarricense, trabajadores del transporte le dijeron que debía sentirse afortunado.
“Agradezca que no lo detuvieron”, le comentó uno de ellos.
Posteriormente, un funcionario de Migración de Costa Rica anuló el sello de salida de su pasaporte y le explicó que las decisiones del régimen nicaragüense suelen depender del momento político y que existen antecedentes de detenciones e incomunicación contra personas consideradas de interés por las autoridades.
Un nuevo episodio contra la libertad de prensa
Aunque Ávila aclaró que viajaba como turista y que su cobertura periodística estaba relacionada exclusivamente con el Mundial de Fútbol, considera que su condición de periodista fue determinante para que se le negara el ingreso.
“Tuve ocho horas de regreso para preguntarme qué tan frágil será la Nicaragua de Daniel Ortega para impedir que un periodista deportivo quiera conocerla”, escribió.
El caso se suma a una larga lista de denuncias sobre restricciones impuestas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra periodistas nacionales y extranjeros.
Desde 2018, decenas de comunicadores han denunciado prohibiciones de ingreso al país, vigilancia, interrogatorios, confiscación de equipos, cancelación de medios de comunicación, exilio forzado y retiro de la nacionalidad a periodistas críticos.
Organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras, Comité para la Protección de los Periodistas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han documentado que Nicaragua se ha convertido en uno de los países más hostiles para el ejercicio del periodismo en América Latina, con el cierre de prácticamente todos los medios independientes y el desplazamiento forzado de centenares de periodistas al exilio.
Relaciones diplomáticas suspendidas
El incidente también ocurre en un contexto de ruptura diplomática entre Nicaragua y Ecuador.
Ambos países no mantienen relaciones diplomáticas desde septiembre de 2024, cuando el régimen de Daniel Ortega rompió vínculos con Quito tras declaraciones del presidente ecuatoriano sobre la situación política en Venezuela.
La ausencia de relaciones diplomáticas limita además la asistencia consular para ciudadanos ecuatorianos que enfrentan incidentes en territorio nicaragüense.
