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Sergio Marín: “Cuando se empieza a perseguir a la prensa, hay que encender todas las alarmas”

El periodista nicaragüense Sergio Marín Cornavaca afirmó que la persecución contra los medios de comunicación fue una de las primeras señales del proceso autoritario que desembocó en la actual dictadura en Nicaragua, y advirtió que cualquier sociedad debe reaccionar cuando un gobierno comienza a coaccionar a la prensa.

Durante una entrevista con el periodista Otoniel Martínez de Azteca Noticias sobre el deterioro de las libertades en el país, Marín sostuvo que el cierre de espacios informativos no ocurre de forma repentina, sino como parte de un patrón que termina eliminando los controles democráticos.

El pueblo debe estar claro, todos los pueblos de cualquier latitud en el mundo, debe estar claro que cuando empiezan a coaccionar a los medios de comunicación debe encenderse una luz de alarma, un campanazo alrededor de ellos”, expresó.

El periodista señaló que otra de las características de los liderazgos autoritarios es la construcción de un discurso basado en la confrontación permanente y en la ausencia de autocrítica.

Cuando ustedes vean, por ejemplo, que la persona elegida como líder de un gobierno empieza a echarle la culpa a todos los demás, siendo él el mejor y el que lo puede hacer mejor, hay que ponerle atención. Ningún líder autoritario asume su responsabilidad; toda la culpa se la echan a todo el mundo”, afirmó.

Marín agregó que la polarización también forma parte del “manual” de los regímenes autoritarios.

Un discurso polarizante es otra cosa: aquellos son los malos y nosotros somos los buenos. Ese es otro síntoma también, porque los líderes autoritarios polarizan las sociedades. No les interesa la convivencia y mantienen al país en un estado de movilización permanente diciendo que los enemigos están ahí. Ese es el manual que utilizan”, indicó.

Tras la ofensiva contra los medios independientes, el régimen impulsó una serie de leyes que terminaron restringiendo aún más las libertades fundamentales.

Entre ellas la de “Ciberdelitos” creada para castigar publicaciones que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo considera “falsas”, legislación para controlar medios de comunicación y organizaciones que reciben cooperación internacional, así como disposiciones para vigilar el uso de internet y las redes sociales.