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Rosario Murillo pide que el “pasado sea pasado”, en año electoral

NI3016. MANAGUA (NICARAGUA), 05/09/2018.- La vicepresidenta, Rosario Murillo, participa de un acto despuÈs que miles de simpatizantes sandinistas realizaron una caminata por la paz, la vida y la justicia hoy, miÈrcoles 5 de septiembre de 2018, en Managua (Nicaragua). El presidente Daniel Ortega pidiÛ a Estados Unidos no meterse en la crisis social y polÌtica que vive el paÌs desde el 18 de abril, despuÈs de que este miÈrcoles el Consejo de Seguridad de la ONU abordara por primera vez la situaciÛn que enfrenta la naciÛn centroamericana. EFE/Jorge Torres

La vicedictadora Rosario Murillo, pidió este lunes, en su primer discurso de 2021, que “el pasado sea pasado”, en un año en que su esposo, Daniel Ortega busca una tercera reelección consecutiva, en las elecciones de noviembre próximo, reportó EFE.

“Con odio nunca más, procurar que el pasado sea pasado, y el presente y el futuro vayamos construyéndolo de la mano de Dios, con luz y cariño”, dijo Murillo, a través de los medios oficialistas.

Agregó que “no queremos ser confinados a la injusticia”, y declaró que ha iniciado “este año de libertad, dignidad, fraternidad, de vigores extendidos”.

Contrario a las alocuciones casi diarias de los últimos años, en su discurso inicial del año, Murillo no habló de la oposición, ni se refirió a los disidentes con ofensas.

Por el contrario, la mujer de Ortega, se refirió al 2021 como “un año para seguir construyendo paz y bien”, con “la misión de trascender todo mal”.

Las palabras de Murillo contrastaron con el reporte de la violencia por razones políticas registradas en diciembre pasado, que según el grupo multidisciplinario Monitoreo Azul y Blanco, creció en un 34 % con respecto al mes anterior, en el que se informó de asesinatos, detenciones, judicializaciones, tratos crueles o torturas, contra personas que se identificaron como opositoras o familiares de estas.

Las elecciones del 7 de noviembre en Nicaragua podrían significar un cambio de era política local, ya que una derrota del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) acabarían con 15 años consecutivos de Ortega en el poder.