El periodista y empresario nicaragüense Henry Briceño fue desterrado de su país el pasado 24 de noviembre por la Policía Orteguista del municipio de San Rafael del Sur, departamento de Managua. Briceño fue secuestrado junto a su esposa y dos hijos por varias horas, y posteriormente dejados abandonados en la frontera con Costa Rica.
En una entrevista exclusiva con La Mesa Redonda, el periodista relató las horas de horror e incertidumbre que vivió junto a su familia, cuando al menos 21 oficiales a bordo de dos patrullas allanaron su casa el domingo 24 de noviembre a las 2:30 de la tarde, al mando del jefe policial de esa ciudad, Lázaro Quintanilla, quien a la vez obedecía órdenes del comisionado Horacio Rocha.
Briceño contó que el jefe policial lo increpó con ofensas y le informó que él y toda su familia iban detenidos y desterrados del país bajo el argumento que éste “era el líder de la oposición en San Rafael del Sur”.
Cada integrante de la familia Briceño Jara fue flanqueado por dos oficiales armados, incluido el niño de 11 años de edad. No les permitieron tomar su ropa, dinero y documentos; la orden fue que se tenían que ir de inmediato solo con lo que llevaban puesto.
Briceño y su hijo menor de edad fueron montados en una patrulla y su esposa e hija de 21 años en otra. Salieron del municipio rumbo hacia Peñas Blancas, cada 15 minutos Quintanilla y Rocha se comunicaban para confirmar que el operativo marchara bien.
En el trayecto las dos patrullas policiales se detuvieron en el empalme del municipio de El Crucero para recibir “un paquete” de otros oficiales. Al llegar a Rivas fueron entregados a la Policía Orteguista de esa ciudad y trasladados a dos carros blancos sin placa. Llegaron a la frontera al anochecer, fueron bajados de los carros, y del “paquete” sacaron cuatro pasaportes nuevos para cada integrante de la familia, documentos emitidos ese mismo día.
Fueron entregados a militares del Ejército Orteguista fuertemente armados en un lugar montañoso, Briceño relató que pensó que serían ejecutados en el lugar, pero tras ser fotografiados y grabados, los uniformados ordenaron a la familia caminar montaña adentro.
Briceño, su esposa, hija e hijo caminaron entre la oscuridad en la montaña, en medio del fango y peligros de la naturaleza. Al final del camino vieron una luz y divisaron a un hombre armado, era un policía de frontera costarricense.
La familia se entregó y contó la pesadilla que había vivido horas antes y que aun sufría con el destierro ilegal. Briceño dijo que fueron llevados a un puesto policial cercano donde fueron atendidos y pasaron la noche en unas bancas. Al día siguiente, las autoridades de Migración de Costa Rica les hicieron el papeleo para la solicitud de refugio y fueron trasladados hacia la capital San José.
El periodista prefirió reservarse el lugar exacto donde actualmente se encuentra con su familia por razones de seguridad. Pero destacó que las autoridades costarricenses los han atendido de forma humanitaria y que se encuentran con terapia psicológica. Briceño expresó: “Vamos a comenzar de cero”.
En San Rafael del Sur, la Policía se tomó las cinco propiedades de Briceño, incluidas dos casas familiares y tres negocios: un vivero, un hostal y un auto-motel. Los empleados del empresario fueron echados de los locales por la Policía. También fueron robados los vehículos, dinero y aparatos electrónicos entre computadoras y celulares, propiedad de la familia.
El periodista destacó que su hijo de 11 años “es el primer niño desterrado y confiscado” por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, pues todos sus bienes ya se los había heredado legalmente a sus hijos
Briceño aseguró que tras esta confiscación ilegal de sus propiedades también se encuentra el “eterno alcalde” sandinista de San Rafael del Sur, Noel Cerda Méndez. Y, no duda que en el futuro “una testaferra” aparezca como la falsa dueña de sus propiedades.
Puedes ver el testimonio del periodista Henry Briceño a continuación:
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