El opositor nicaragüense y ex preso político Félix Maradiaga respondió con firmeza a las declaraciones de la co-dictadora Rosario Murillo, quien el martes aseguró que los críticos en el exilio son “imperdonables” y que “jamás podrán retornar a esta tierra que no les pertenece” en referencia a Nicaragua.
“Las declaraciones pronunciadas hoy (ayer) por Rosario Murillo no sorprenden, pero confirman —una vez más— la profunda desconexión de la dictadura guaranga con el alma del pueblo nicaragüense”, afirmó Maradiaga.
“Que una perpetradora de crímenes de lesa humanidad, vocera del odio y co-dictadora sin legitimidad, se atreva a proclamar que ‘jamás serán perdonados’ los exiliados y que ‘jamás podrán volver’ a su patria, solo revela su propio miedo, su miseria moral y el vacío espiritual en el que habita”, añadió.
En una publicación en sus redes sociales, Maradiaga describió a Murillo como “una sombra de sí misma”, una figura que ha ganado poder no por mérito propio sino “a base de intrigas, no de virtudes”.
La comparó con Jezabel, la reina bíblica asociada con la manipulación y el autoritarismo, y aseguró que su círculo está impregnado de paranoia.
“Incluso muchos de sus más cercanos colaboradores la desprecian y le dicen ‘Chamuca’ a sus espaldas”, sostuvo.
El opositor también acusó al régimen de Ortega y Murillo de ser los verdaderos traidores a la patria, al “hipotecar la soberanía nacional a los intereses geopolíticos de Rusia y China”.
Según Maradiaga, mientras el régimen entrega recursos y control a potencias extranjeras, “encarcela, destierra y persigue a quienes de verdad amamos a Nicaragua”.
Recordó además que los crímenes de lesa humanidad no prescriben y que el régimen no escapará a la justicia.
“La memoria histórica no será indulgente. La historia la recordará a ella, a Ortega y a cada uno de sus operadores como lo que son: asesinos y traidores a la nación”, afirmó.
Frente a la retórica del régimen, Maradiaga reafirmó el compromiso de la oposición exiliada: “Quienes hemos sido expulsados por luchar por la libertad no necesitamos el permiso de una hechicera del odio ni de un tirano acorralado para regresar a nuestra tierra”.
Aseguró que el retorno de los exiliados es “inevitable” y que lo harán “con dignidad y con la convicción de reconstruir una Nicaragua libre, justa y verdaderamente soberana”.
Las declaraciones de Maradiaga surgen como respuesta directa a las afirmaciones de Rosario Murillo, quien declaró que los exiliados políticos son “condenables” y que “no tienen perdón ni olvido”.
En contraste, Maradiaga insiste en que la lucha por una Nicaragua libre continúa: “Nuestra causa es justa y nuestro retorno es inevitable. No nos doblegarán ni sus cárceles, ni sus amenazas, ni sus conjuros. Vamos a volver”.
