La embajada de Estados Unidos en Managua lanzó el martes 13 de mayo una advertencia directa a Nicaragua: Alejandro Arias-Monge, alias “Diablo”, uno de los criminales más buscados en Costa Rica, podría estar escondido en el país centroamericano.
El gobierno estadounidense emitió una alerta pública y compartió un cartel con la fotografía del fugitivo, apelando a la colaboración ciudadana.
El Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 500,000 dólares a quien proporcione información confiable que conduzca al arresto del sospechoso, considerado cabecilla de una red vinculada al narcotráfico, el sicariato y con conexiones en el crimen organizado transnacional.
“¿Podría estar en Nicaragua? Ayúdanos a hacer justicia. La seguridad de la población nicaragüense, estadounidense y de toda la región es un interés del bien común”, señala el cartel oficial compartido en redes sociales y canales diplomáticos.
La embajada estadounidense instó a la ciudadanía a comunicarse de forma confidencial a través de WhatsApp o Signal al número +1 956-517-7023, línea habilitada para recibir pistas desde cualquier país.
Esta medida forma parte de una iniciativa del gobierno de Estados Unidos para fortalecer la seguridad en Centroamérica frente al crecimiento de estructuras delictivas transnacionales.
Quién es Alejandro Arias-Monge
Arias-Monge ha sido identificado por autoridades costarricenses como una figura clave en el narcotráfico en la región Caribe de ese país. Su historial incluye la presunta dirección de bandas armadas, lavado de dinero y vínculos con redes internacionales de tráfico de drogas.
Aunque no se ha confirmado su ubicación, las autoridades no descartan que el fugitivo haya cruzado la frontera y se oculte en Nicaragua, aprovechando la porosidad territorial y la falta de cooperación judicial entre ambos países.
Las autoridades judiciales costarricenses identificaron los movimientos del sujeto cerca de la Reserva Indio Maíz, en Nicaragua, zona a la que geográficamente hay acceso por Sarapiquí y Cutris. Aunque también hay acceso desde Limón.
“Es un sector fronterizo y sabemos que lo que hace ante el asedio nuestro es pasarse para una zona rural de Nicaragua”, dijo Michael Soto, subdirector del OIJ.
Hasta el momento, las autoridades nicaragüenses no se han pronunciado públicamente sobre la alerta ni han confirmado si están colaborando en la búsqueda del fugitivo.
