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“La Banda de los Cuatro”: Óscar René Vargas revela quiénes controlan hoy el poder en Nicaragua

El reconocido analista político y sociólogo Óscar René Vargas fue el invitado en la más reciente edición del programa La Mesa Redonda, conducido por Sergio Marín Cornavaca, donde presentó un análisis profundo sobre la dinámica interna del régimen Ortega-Murillo, la emergencia de lo que denomina La Banda de los Cuatro”, y cómo los errores políticos no forzados están acelerando el proceso de “implosión del sistema.

Durante la conversación, Vargas señaló que el poder político en Nicaragua ya no está centralizado en Daniel Ortega, sino que ha sido asumido de facto por “La Banda de los Cuatro”: Rosario Murillo, Gustavo Porras, Ovidio Reyes y Fidel Moreno.

En Nicaragua está surgiendo una banda de los cuatro o que ya se conformó una banda de los cuatro que son los que están coordinando la dirección política en Nicaragua y bajo esa banda de los cuatro hay 40 o 60 que serían el segundo nivel. Pero producto de la ausencia ya de la ausencia real cotidiana de la dirección política de Daniel Ortega, que ha entrado una fase de decadencia política y física”, declaró Vargas.

Este núcleo de poder –denominado “la Banda de los Cuatro”– ha impulsado decisiones que, lejos de fortalecer al régimen, están generando fracturas internas, aislamiento internacional y debilitamiento económico.

Madam Murillo controla el poder ejecutivo; Gustavo Porras, el poder legislativo; Ovidio Reyes, la parte económica y Fidel Moreno es el que se encarga de ejecutar las caídas de los alcaldes, vicealcaldes, concejales, etcétera, el ejecutor político de la represión. Son los cuatro personajes que tienen mayor incidencia en la cotidianidad política del país sin menospreciar los otros 40 que pudieran estar, pero están por debajo de esa dirección política que se está estableciendo”, afirmó.

Uno de los puntos más discutidos fue la reforma constitucional que establece la eliminación de la doble nacionalidad, considerada por Vargas como un “error político no forzado” que ha desatado repudio dentro y fuera del país, afectando incluso a sectores económicos tradicionalmente afines al régimen.

La Chayoburguesía, esa nueva oligarquía nacida del poder político, no ha generado riqueza productiva, sino que ha utilizado la represión, el chantaje y la confiscación para apropiarse de lo ajeno. Esto ha deteriorado la confianza, frenado la inversión y sembrado el malestar incluso entre los sectores económicos que alguna vez la apoyaron”, afirmó Vargas.

El sociólogo alertó que la economía nacional presenta un déficit de inversión productiva de más de 300 millones de dólares anuales, un crecimiento basado únicamente en remesas, y más del 80% de la población en condiciones de pobreza, lo que evidencia una descomposición estructural del régimen.

La entrevista también abordó las crecientes contradicciones entre la Chayoburguesía y el Gran Capital, el deterioro del sistema judicial, la militarización del poder civil y el riesgo de un colapso desde adentro, escenario que Vargas no descarta como “el cisne negro” que podría marcar el fin del orteguismo.