El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el inicio de una ofensiva contra personas y redes internacionales involucradas en el llamado “turismo de parto”, una práctica mediante la cual ciudadanos extranjeros viajan al país con visas de turista para dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
La medida fue dada a conocer el 10 de junio por la agencia federal, que informó sobre la revocación de visas y el desmantelamiento de estructuras dedicadas a facilitar este tipo de viajes.
Según las autoridades estadounidenses, una embajada de Estados Unidos en África Occidental detectó una red sofisticada integrada por más de 100 extranjeros que presuntamente utilizaron documentos fraudulentos y gestores especializados para obtener visas de visitante.
El Departamento de Estado indicó que las visas de las personas involucradas fueron canceladas y que actualmente se trabaja junto a autoridades locales para identificar operaciones similares.
Las investigaciones también alcanzaron a Europa, donde funcionarios consulares detectaron más de 400 casos sospechosos desde 2024. De acuerdo con la agencia, al menos seis empresas estarían vinculadas a estos esquemas, ofreciendo asesoría a solicitantes sobre cómo responder durante entrevistas consulares, coordinando alojamiento en territorio estadounidense y organizando planes de parto.
Asimismo, otra embajada estadounidense en el norte de África revocó más de 100 visas a padres identificados como participantes de esta práctica.
Las autoridades señalaron que el descubrimiento de estas redes fue posible mediante el análisis de datos, el intercambio de información entre agencias y la coordinación con organismos de seguridad.
“Una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho”, advirtió el Departamento de Estado al reafirmar que continuará tomando medidas contra quienes intenten abusar o defraudar el sistema migratorio.
¿Qué es el turismo de parto?
El turismo de parto consiste en viajar a Estados Unidos con el propósito principal de dar a luz en ese país para que el bebé obtenga automáticamente la ciudadanía estadounidense bajo el principio de nacimiento en territorio nacional.
Sin embargo, las autoridades recuerdan que las visas de visitante B-1 y B-2 no pueden utilizarse con ese objetivo. Cuando los funcionarios consulares determinan que una persona ocultó información o utilizó la visa para fines distintos a los declarados, pueden negar futuras solicitudes o revocar el documento migratorio.
El anuncio se produce en medio del endurecimiento de los controles migratorios y del mayor escrutinio aplicado por el Gobierno estadounidense a las solicitudes de visa vinculadas con posibles fraudes migratorios.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha revelado los nombres de los países donde operaban las redes investigadas ni la identidad de las personas afectadas por las revocaciones.
