En un nuevo episodio del programa La Mesa Redonda, los periodistas Sergio Marín Cornavaca y Henry Briceño analizaron los peligros y consecuencias de la reciente reforma constitucional impuesta por el régimen Ortega-Murillo, la cual permite retirar la nacionalidad a nicaragüenses con doble ciudadanía.
Ambos comunicadores denunciaron que esta medida, además de inconstitucional y arbitraria, busca excluir a opositores del futuro político de Nicaragua, limitar el retorno de exiliados y abrir paso a una nueva fase de confiscaciones y persecución política.
“Lo que vemos es la institucionalización del despojo”, afirmó Briceño. “Están armando un marco legal para justificar lo que ya han venido haciendo desde hace años: robar propiedades, silenciar voces y violar derechos fundamentales”.
Durante la conversación, se evidenció cómo el régimen ha usado la nacionalidad como un arma de chantaje político.
“Están creando un conjunto de fichas negociables para una eventual apertura: te devuelvo tu nacionalidad, pero a cambio de algo”, explicó Marín. Además, se alertó sobre la venta encubierta de ciudadanía a criminales internacionales y figuras corruptas protegidas por el orteguismo.
También se reflexionó sobre el llamado del padre Benito Martínez a la unidad de la oposición en el exilio.
Ambos periodistas coincidieron en que el encuentro convocado para el 30 de mayo representa una oportunidad crucial para avanzar hacia una coincidencia política amplia que logre presionar por un cambio en Nicaragua.
“Tenemos que unirnos o al menos coincidir, porque si no lo hacemos, Ortega seguirá ganando”, advirtió Briceño.
El programa concluyó con un llamado urgente a la conciencia colectiva de los nicaragüenses dentro y fuera del país: “No podemos permitir que nos arrebaten la patria y la esperanza con leyes absurdas. La dictadura quiere borrar nuestra identidad, pero no lo vamos a permitir”.
