La Policía Orteguista secuestró el jueves 19 de junio, al sacerdote Pedro Abelardo Méndez Pérez, originario de Catarina (Masaya), luego de que oficiara una misa en una iglesia de la ciudad de Granada.
El párroco había permanecido bajo vigilancia y con régimen de casa por cárcel durante varios meses.
El secuestro se produjo aproximadamente a las 4:00 de la tarde, cuando el sacerdote fue interceptado por agentes de la Policía, fuerzas antimotines y encapuchados armados. La detención ocurrió de forma violenta mientras el padre Méndez se retiraba del templo donde acababa de celebrar la eucaristía.
Desde hace meses, el religioso había sido objeto de constante asedio policial por sus críticas abiertas al régimen Ortega-Murillo y su acompañamiento pastoral a las víctimas de represión en Masaya. Su parroquia fue escenario de expresiones de protesta durante la crisis sociopolítica iniciada en 2018.
Horas después del arresto, la Policía Orteguista del departamento de Granada difundió una nota de prensa en la que intentó justificar la detención del sacerdote, alegando que fue retenido junto a un acompañante en “estado de ebriedad” mientras se trasladaban en una camioneta.
Según el comunicado policial, el sacerdote supuestamente presentó 1.32 grados de alcohol en la sangre, mientras que el conductor del vehículo, identificado como Luis David Namendi Suárez, presuntamente registraba 1.12 grados.
La Policía los acusa de “exposición de personas al peligro” y por “atentar contra la seguridad de las familias”, invocando violaciones a la Ley de Tránsito.

Organizaciones de derechos humanos y sectores eclesiásticos han rechazado la versión policial y califican la detención como una nueva maniobra de criminalización contra miembros de la Iglesia católica que han expresado desacuerdo con el régimen de Ortega y Murillo.
El 7 de noviembre de 2021 día de las elecciones generales en Nicaragua, el religioso señaló que “una huella limpia, es una conciencia limpia” en referencia al rechazo de esa farsa electoral en la que Ortega y Murillo se autodeclararon “re-electos”.
