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Mujer nicaragüense entre los detenidos en red de trata vinculada al Tren de Aragua desarticulada en Costa Rica

Una mujer nicaragüense se encuentra entre los detenidos en una operación ejecutada este martes 15 de julio por la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, que desarticuló una presunta red criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres y vinculada a la organización transnacional Tren de Aragua.

Según informó el director del OIJ, Randall Zúñiga, la mujer nicaragüense es una de las ocho personas arrestadas por trata de personas con fines de explotación sexual.

Los otros siete detenidos por este delito son hombres de nacionalidad venezolana, provenientes de la región oriental de ese país. En total, once personas son investigadas en el caso, de las cuales cuatro también figuran como sospechosas en un doble homicidio ocurrido el 20 de noviembre de 2024 cerca del “Paso de la Vaca”, en San José.

Las detenciones se realizaron durante siete allanamientos simultáneos ejecutados en Barrio México, Merced, Jacó, Pavas y Alajuela. Las autoridades intervinieron hoteles, casas de habitación y otros sitios que eran utilizados por la organización para coordinar los actos de explotación.

El caso, tramitado bajo el expediente 24-000064-1321-PE, se destapó en noviembre de 2024 gracias a información confidencial que alertaba sobre una estructura criminal que operaba principalmente en el Gran Área Metropolitana.

La red, compuesta por al menos 12 personas, traía mujeres desde Venezuela con falsas promesas de trabajo. Una vez en Costa Rica, las víctimas eran despojadas de sus documentos, celulares y libertades, y obligadas a ejercer la prostitución bajo amenazas y castigos económicos.

Según la investigación, la agrupación cobraba alrededor de 45 mil colones por cada encuentro sexual, que debía ser depositado mediante la plataforma SINPE.

Además, el cliente debía costear el transporte, el hotel y otros gastos vinculados. La red funcionaba bajo una modalidad exprés, con roles definidos entre sus miembros: unos captaban a las mujeres, otros publicaban sus servicios en sitios web, mientras que otros las trasladaban y vigilaban durante los encuentros.

Las autoridades confirmaron que la estructura seguía el mismo patrón del Tren de Aragua en países como Colombia, Perú, Chile y Bolivia. Incluso, se identificó que el grupo en Costa Rica se autodenominaba “los orientales” y habría sido una célula del Tren de Aragua que se separó por disputas internas.

La participación de la mujer nicaragüense en esta red de explotación evidencia la expansión de las organizaciones criminales en la región y la forma en que también reclutan y utilizan a mujeres como engranajes operativos de estructuras violentas y transnacionales.

*Fotos cortesía