A propósito de quienes se tiran del barco orteguista

El refrán dice:  El enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Lo diré de un modo más claro: El enemigo de mi enemigo no es mi enemigo en este momento.

Es un aliado tácito, natural y circunstancial. Modifica la correlación de fuerzas, a veces leve, a veces grandemente.

Nicaragua es una carreta que se encuentra atollada en un lodazal.

Para sacarla de la Dictadura necesitamos hasta de las piedras.

Comprendo la rabia que sienten la mayoría, por aquellos que han calentado la culebra. y comparto esa rabia.

Pero en este momento lo que se precisa es restarle todos los aliados al Dictador.

Si deserta un policía o un militar, si se exilia un magistrado, un ministro, un aliado del régimen. Si se le rebelan sus amigos o subordinados. Si un paramilitar lo abandona. O si un Orteguista se desmoraliza y se cansa de oprimir al pueblo.  Que debemos hacer frente a quienes dejan solo al dictador?

Los tenemos que acabar? Los tenemos que perseguir y hacerle difícil la huida de la dictadura que no les perdonará la vida? Los aplastaremos con nuestra crítica mordaz.? Esta actitud solo dificulta el desmoronamiento de esta mafia criminal.

Vean. Corro el riesgo de ser malentendido.

 Pero creo firmemente que cada batalla tiene su tiempo.

Este es el momento de salir de la criminal dictadura.

No podemos hacer justicia ni los cambios hacia la democracia sin conquistar la soberanía usurpada, sin un nuevo gobierno provisional que organice las elecciones libres, que restituya las libertades perdidas, que consolide la paz , que borre las estructura de muerte de Ortega y garantice justicia.

Propongo:  Se debe crear LA OFICINA CENTRAL DE INVESTIGACION DE CRIMENES SANDINISTAS. OCICSA.

Cuya tarea sea investigar, documentar, recopilar, asegurar los elementos de prueba y determinar hasta el último de los responsables de tantos crímenes desde la llegada al poder del Sandinismo. Y completado cada caso pasarlo a una unidad especial de una nueva fiscalía para el ejercicio de la acción penal.

Ningún crimen debe quedar impune.

O sea, debemos comprender que concentrarnos todos en la salida de la dictadura, no es ni perdonar ni olvidar.

Pero en este momento, más bien alentemos a que abandonen y debiliten más al dictador.

Una de las consecuencias políticas de estas elecciones es que con esto perdieron el ultimo aliado político importante: El sector evangélico que lo venia apoyando. Y es un sector muy disciplinado. Quedó mas aislado internacional y nacionalmente.

Y no me refiero solo a Osorno ( que puede estar calculando para estar en la mesa de diálogo. Un dialogo falso que no queremos)  si no que me refiero a los miles de evangélicos que han seguido a sus lideres espirituales , pero ahora resintieron la mano dura y los abusos del dictador y  se están convenciendo inclusive de sus prácticas  satánicas.

Al que abandone a Ortega no lo ataquemos. Alentemos su aislamiento y desmoralización total.

Hay un refrán campesino que dice : En el camino se arreglan las cargas.

Así que quien tenga las manos manchadas de sangre será perseguido penalmente  hasta alcanzar justicia para las víctimas.

La justicia no debe negociarse.

Y el que no se haya manchado las manos con sangre del pueblo pues se respetará.

Políticamente, el pueblo se encargará de sancionar o premiar a cada quien.

Pero en este momento ayuda también el que no estorba, y el que se aparta del enemigo principal.

Recuerden la consigna es: Desde Abril hasta la victoria. Viva Nicaragua Libre.

Dr. Danilo Martínez.

*Carictaura M. Guillén

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