Congresistas republicanos reclaman: ¿Qué está haciendo el gobierno de Biden para detener a Daniel Ortega, el dictador de Nicaragua?

La política hacia Latinoamérica del presidente Joe Biden, recibió este jueves un duro reproche por parte de congresistas republicanos, que le exigieron que deje de apoyar a dictaduras de esos países y que defienda allí la lucha por la libertad y la democracia.

El presidente de Estados Unidos es el líder del mundo libre. Necesita empezar a actuar como tal. Nuestro hemisferio se está convirtiendo en un lugar más peligroso por culpa de la debilidad de Biden”, dijo Rick Scott, senador de Florida, en una conferencia de prensa frente a la Casa Blanca.

La actitud de la Administración demócrata hacia países como Cuba, Nicaragua, Venezuela y Colombia centró sus ataques y los de otros líderes comunitarios de ese estado, que confiaron en que las elecciones legislativas del 8 de noviembre den el poder del Congreso a los republicanos y supongan el principio del cambio.

Para Scott, lo primero que debería hacer Biden es introducir las restricciones y sanciones a Cuba que se remontaban al mandato de Donald Trump (2017-2021) y que fueron levantadas en parte el pasado mayo.

Al actual inquilino de la Casa Blanca también se le exigió cerrar la embajada cubana en Washington, reabierta en 2015, y volver a incluir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su lista de organizaciones terroristas, tras haberla retirado en 2021.

Asimismo, el grupo vio esencial bloquear los bienes de todos aquellos implicados en violaciones de los derechos humanos y corrupción en países como Nicaragua o Venezuela: “Es importante evitar que tengan acceso a fondos o bancos estadounidenses”, dijo.

La congresista María Elvira Salazar, justamente, le pidió mayor presión a la administración Biden para asfixiar económicamente a la dictadura de Daniel Ortega.

La pregunta es: ¿Qué está haciendo el gobierno de Biden para detener a Daniel Ortega, el dictador de Nicaragua? Como congresista, representante del distrito número 27, de la ciudad de Miami, donde tenemos cientos de miles de nicaragüenses que huyeron de la opresión, luché mucho y pude aprobar una ley que se llama RENACER”, dijo Salazar.

¿Qué hace? Pone sanciones a los secuaces de Ortega, corta la financiación internacional a su régimen y termina nuestro comercio con Nicaragua. Ahora, el presidente Biden tiene las herramientas para romper la economía de Ortega, tiene que usarlas, porque la ley está ahí”, añadió.

Hace solo dos años, con Trump al mando, “la Casa Blanca era un lugar donde se hacía activismo en favor de la democracia”, añadió el senador republicano Marco Rubio, quien asevera que ahora simpatizantes de esos regímenes dictatoriales son quienes dirigen la política exterior del país.

“Durante los últimos dos años, esta nueva Casa Blanca no ha hecho absolutamente nada. Para ellos no es una prioridad. Lo que sí han hecho es mandar personas a reunirse con el régimen de Maduro en Venezuela, lo que sí han hecho es reunirse con el régimen cubano para tratar de buscar una manera de reabrir y de mandar más personal a la embajada. Han hecho algunas cosas, pero no hablan mucho de Nicaragua y la razón es muy simple: dentro de esa Casa Blanca están trabajando personas, en el equipo de trabajo, que están encargados de los temas de la región que son simpatizantes de estos regímenes”, criticó Rubio.

Para nosotros siempre estos temas van a ser prioridad y seguiremos dándole prioridad a la causa de la libertad en Cuba, Venezuela y en Nicaragua”, concluyó.

El llamamiento conjunto pidió al líder demócrata que se despierte, en palabras del congresista Mario Díaz-Balart.

Está ayudando activamente a esas dictaduras y abandonando a quienes luchan por sus libertades. Es algo destructivo no solo para esos nobles pueblos, sino también un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos”, declaró.

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