El director ejecutivo de Fundación para la Libertad de Nicaragua, Jonathan Duarte advirtió este viernes 3 de octubre, durante la tercera edición del Foro América Libre celebrado en Ciudad de México, que Nicaragua vive bajo “la segunda dictadura sandinista”, una tiranía que —afirmó— combina “los peores vicios del totalitarismo del siglo XX con las alianzas oscuras del siglo XXI”.

Duarte agradeció a la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) y a la senadora mexicana Mariana Gómez del Campo, anfitriona del evento, y aseguró que el lema del encuentro —resistir, sumar, defender, liberar y ganar— refleja la lucha actual de los nicaragüenses contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Resistir no es una metáfora: es la realidad diaria de cientos de presos políticos que sufren torturas, aislamiento y exilio forzado. Defender no es un eslogan: es lo que hacen las madres que lloran a sus hijos asesinados por exigir libertad”, expresó.
El nicaragüense sostuvo que el sandinismo busca perpetuar una dinastía familiar encabezada por Laureano Ortega Murillo, a quien calificó como “símbolo de nepotismo” y de los vínculos más peligrosos del régimen con Rusia, China e Irán.
Con Rusia, denunció, Ortega ofrece territorio para entrenamiento militar y espionaje.
Con China, entrega soberanía a cambio de legitimidad diplomática e inversiones que no benefician al pueblo.
Con Irán, se asocia a un régimen “que exporta terrorismo y represión”.

“El sandinismo nos quiere convencer de que representa justicia social, pero en realidad representa corrupción, cárcel y exilio. Se autodenominan revolucionarios, pero son herederos de los Somoza: una nueva dictadura familiar que secuestra a todo un pueblo”, afirmó Duarte.
Asimismo, llamó a sumar fuerzas democráticas en la región, defender a los presos políticos y mantener viva la resistencia desde el exilio.
“El futuro de Nicaragua no es Laureano ni Rosario ni Daniel. El futuro son los jóvenes que siguen desafiando a la dictadura, los campesinos que nunca se rindieron, los exiliados que desde afuera mantienen viva la causa, y los presos políticos que, aun entre rejas, nos recuerdan que la libertad vale cualquier sacrificio”, afirmó.
“El sandinismo ya nos robó una generación en los 80. No vamos a permitir que robe otra. Nicaragua será libre, y cuando lo sea, será también un mensaje para toda América: las dictaduras, por muy brutales, no son eternas”, concluyó.
El Foro América Libre reúne a más de 70 organizaciones, ONG, fundaciones políticas y alianzas de partidos de más de 25 países. Su propósito es articular estrategias comunes en defensa de la democracia, el Estado de derecho y la libertad en la región.
