El Juzgado Segundo Distrito Civil de Managua, bajo control del régimen sandinista, ordenó el embargo de bienes y cuentas de la Compañía Recicladora de Nicaragua (CRN) —filial de la Compañía Cervecera de Nicaragua (Grupo CCN) — por una deuda fiscal que supera los 79 millones de dólares, según revela a La Mesa Redonda una fuente de todo crédito y verificación en Registro Público.
Se trata de una nueva ofensiva del aparato judicial de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra el gran capital empresarial nicaragüense, señala nuestra fuente.
La Compañía Recicladora de Nicaragua, S.A. (CRN), registrada en el folio MG00-22-006542 del Registro Público de Managua, nació como parte del Grupo CCN, conglomerado propietario de la reconocida Cervecería Compañía Cervecera de Nicaragua.

Su objetivo: recolectar, procesar y exportar materiales reciclables —principalmente plásticos, metales y cartón—, y posicionarse como la apuesta ambiental y de sostenibilidad empresarial del grupo.
Con sede en el kilómetro 3.5 de la Carretera Norte, donde anteriormente funcionó el Club Victoria, la empresa operaba bajo el régimen de zona franca, lo que le otorgaba exoneraciones fiscales y beneficios aduaneros.
Sin embargo, esos beneficios se convirtieron en el eje de un conflicto con la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) y la Procuraduría General de la República (PGR).
Ambas instituciones determinaron que las operaciones de CRN no cumplían con los parámetros establecidos para gozar del régimen especial, lo que derivó en una resolución judicial de cobro millonario.
El expediente 004963-ORM4-2025-CO fue tramitado ante la jueza Mercedes Inés Leiva Castellón, del Juzgado Segundo Distrito Civil de Managua, quien emitió un mandamiento de ejecución ordenando el pago de C$ 2,899,115,294.04 (unos US$ 79,158,244.50) por impuestos supuestamente omitidos, multas administrativas y recargos moratorios.

De no cumplirse el pago inmediato, el fallo dispone el embargo de los bienes inmuebles registrados a nombre de la compañía y la congelación de sus cuentas bancarias nacionales e internacionales.
Una fuente del Registro Público confirmó que los accionistas actuales de la empresa son Luis Felipe Lacayo Urcuyo, Silvio José González Solórzano, Franco José Chamorro Duque-Estrada y Henry del Carmen Gutiérrez, este último CEO del Grupo CCN.
El caso ha sacudido al sector empresarial nicaragüense, al tratarse de una de las compañías más vinculadas al gran capital tradicional del país.
Luis Felipe Lacayo Urcuyo, es patrocinador de Nicaragua Diseña, iniciativa impulsada por Camila Ortega Murillo, y además propietario de Hooters en Managua.

Por su parte, Silvio José González Solórzano pertenece a una de las ramas familiares de los Pellas, principales accionistas de Casa Pellas.

La decisión judicial coloca a CRN en el centro de un escándalo fiscal sin precedentes, que marca un duro golpe político y económico para el conglomerado CCN y refleja la creciente instrumentalización del sistema judicial por parte del régimen Ortega-Murillo para ejercer presión sobre el sector privado.
