El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó la salida inmediata de los funcionarios responsables de una actividad organizada por la representación diplomática colombiana en Nicaragua, luego de que se confirmara la presencia del exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Carlos Ramón González, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.
“Los responsables de la fiesta deben salir de inmediato de sus cargos”, escribió el mandatario este miércoles en su cuenta de la red social X, en reacción a la polémica generada por la denominada “Noche vallenata colombiana”, celebrada el pasado 11 de diciembre en el Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.
El pronunciamiento presidencial se produjo tras la difusión de videos e imágenes por parte de W Radio, en los que se observa a González bailando durante el evento, pese a que existe una orden de captura en su contra y una circular roja de Interpol por su presunta participación en el mayor escándalo de corrupción del actual Gobierno colombiano, vinculado a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
En su mensaje, Petro también aclaró la situación diplomática entre ambos países.
“Nosotros no tenemos embajador en Nicaragua. Nicaragua no dio beneplácito a la sanandresana Vilma Jay”, afirmó, en referencia a la diplomática designada por Colombia cuya acreditación fue rechazada por el régimen nicaragüense.
La controversia escaló luego de que se confirmara que el evento sí estuvo vinculado a la Embajada de Colombia en Nicaragua, contradiciendo versiones iniciales de la Cancillería que negaban cualquier carácter oficial.
En los registros audiovisuales aparece Óscar Muñoz Giraldo, encargado de negocios de Colombia en Managua y máxima autoridad diplomática en ese país, no solo asistiendo a la actividad, sino también dirigiéndose al público.
Ante estas contradicciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció la apertura de una investigación disciplinaria para establecer responsabilidades.
Documentos conocidos posteriormente por medios colombianos indican que la Cancillería tenía conocimiento previo de la actividad.
En una carta fechada el 15 de diciembre, la entidad respondió a una solicitud de Muñoz Giraldo para destinar cerca de 697 dólares a la realización del evento, previsto para unos 120 asistentes, entre funcionarios del gobierno nicaragüense, diplomáticos y empresarios.

Aunque la solicitud fue rechazada después de realizado el acto, la Cancillería aseguró que los recursos utilizados no provinieron del plan oficial de promoción cultural.
Muñoz Giraldo, quien anteriormente integró el equipo político del exembajador León Fredy Muñoz, también habría gestionado ante las autoridades nicaragüenses la renovación de la residencia de Carlos Ramón González, actualmente asilado en Nicaragua, país que rechazó su extradición solicitada por Colombia.
Carlos Ramón González es señalado por la Fiscalía como uno de los principales articuladores del entramado de corrupción en la UNGRD. Está imputado por los delitos de cohecho, apropiación de bienes del Estado y lavado de activos. Desde el año pasado permanece en Nicaragua, bajo asilo político concedido por el régimen de Daniel Ortega, lo que ha impedido su captura.
