El dictador nicaragüense Daniel Ortega exigió este jueves a Estados Unidos el regreso inmediato a Venezuela de su aliado Nicolás Maduro, capturado el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en suelo venezolano, una acción que —según afirmó— ha generado tensiones regionales y constituye una “grave violación de la soberanía” de ese país.
Las declaraciones de Ortega se produjeron 12 días después de la captura de Maduro, durante un acto privado de graduación de cadetes policiales, que presidió junto a Rosario Murillo.
“Nos sumamos al clamor para que regresen al presidente Maduro a su pueblo”, expresó Ortega, quien calificó la operación como “totalmente desproporcionada”, ejecutada —dijo— sin orden de captura y al margen de cualquier marco legal internacional.
Ortega acusa “invasión” y denuncia intereses petroleros
Durante su discurso, Ortega calificó la acción estadounidense como un “acto de terrorismo” y una “invasión”, asegurando que en el operativo participaron más de 300 aviones, 150 helicópteros y buques de guerra, lo que —según afirmó— puso en riesgo la vida de miles de personas.
“¿Quién les ha dado ese poder? ¿Qué organismo del mundo avala un acto de terrorismo como ese?”, cuestionó.
El dictador nicaragüense insistió en que la captura de Maduro responde a intereses económicos, particularmente al control del petróleo venezolano, y afirmó que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, ha reconocido su intención de apropiarse de esos recursos.
Respaldo a Delcy Rodríguez
En su intervención, Ortega también exigió a Washington que “deje de amenazar a Cuba”, país que atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión con Estados Unidos tras la intervención militar en Venezuela.
Asimismo, expresó su respaldo a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro y actual “presidenta encargada” de Venezuela, a quien saludó públicamente y aseguró que “está haciéndole tiempo a Nicolás” mientras se desarrollan gestiones internacionales.
Trump confirmó esta semana haber sostenido una conversación telefónica con Rodríguez, a quien calificó como una persona “formidable”, en medio de un proceso anunciado por Caracas para reanudar relaciones diplomáticas con Estados Unidos, rotas desde 2019.
Reaparición tras semanas de silencio
La intervención de Ortega marcó su reaparición pública tras casi cuatro semanas de silencio, un hecho que analistas han interpretado como señal de cautela y nerviosismo dentro del régimen nicaragüense ante el nuevo escenario regional.
Ortega y Murillo mantienen una estrecha alianza política con el chavismo desde los tiempos del fallecido presidente Hugo Chávez, vínculo que se ha traducido en respaldo diplomático, económico y estratégico durante más de dos décadas.
