El comisionado general Zhukov Serrano Pérez, exsubdirector general de la Policía orteguista y exjefe de Investigación e Inteligencia Policial, ha sido apartado de sus funciones en las últimas semanas y será enviado próximamente a un cargo diplomático como agregado policial en un país aliado de la dictadura, por orden directa de Rosario Murillo.
Según fuentes policiales citadas por el portal Confidencial, la separación de Serrano responde a reclamos directos en su contra, atribuidos a decisiones tomadas desde el círculo más cercano del poder.
Aunque su caída no ha sido oficializada públicamente, el exjefe policial no se encuentra detenido, y su salida se ha ejecutado de manera gradual, alejándolo de los espacios de visibilidad y decisión.
El destino diplomático aún no ha sido confirmado, pero se trataría de un país aliado del régimen, y entre las opciones figura Rusia, señalaron las fuentes.
Un desplazamiento silencioso
La salida de Zhukov Serrano no fue abrupta. En los últimos meses, el alto comisionado había sido excluido de la mesa principal en los actos oficiales del régimen, donde anteriormente aparecía junto a Murillo y Daniel Ortega. Este desplazamiento anticipó una reconfiguración interna en la cúpula policial.
Aunque el relevo no ha sido anunciado como destitución, Ortega y Murillo ya movieron las fichas.
Mediante un Acuerdo publicado en La Gaceta este jueves 22 de enero de 2026, fue ascendido a subdirector de la Policía el comisionado general Fernando Javier Ocón, quien hasta entonces fungía como “cojefe” de la Dirección de Investigaciones Económicas.
Ocón había sido promovido al rango de comisionado general en septiembre de 2025 y ahora asume un puesto clave dentro de la estructura represiva.
De ascenso meteórico a caída política
Zhukov Serrano fue ascendido a subdirector general de la Policía el 23 de noviembre de 2022, en sustitución del comisionado general Adolfo Joel Marenco Corea, uno de los funcionarios más leales a la pareja Ortega-Murillo.
Durante años, Serrano fue considerado uno de los tres hombres más poderosos dentro de la Policía, junto al primer comisionado Francisco Díaz, jefe de la institución y consuegro de la pareja dictatorial, y Victoriano Ruiz, nombrado codirector policial en 2025.
Su carrera fue meteórica. En 2014 era comisionado mayor y para 2019 ya ostentaba el rango de comisionado general, un ascenso atribuido directamente a la confianza política que le dispensaron Murillo y Ortega.
Inteligencia, represión y vigilancia política
Zhukov Serrano es reconocido por su experiencia en inteligencia y contrainteligencia, especialmente en tareas de “chequeo y vigilancia”.
Registros públicos indican que ya dirigía el área de inteligencia policial en 2018, año en que la Policía selló su lealtad al régimen mediante la represión sangrienta de la Rebelión de Abril, actuando en coordinación con grupos paramilitares.
Esa represión dejó más de 350 personas asesinadas y miles de heridos, según organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
Señalado por la ONU por crímenes graves
El nombre de Zhukov Serrano figura entre los 54 altos funcionarios nicaragüenses identificados por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU (GHREN) como responsables de graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.
En su informe publicado el 3 de abril de 2025 en Ginebra, los expertos señalan a Serrano como uno de los responsables de “identificar a las personas a expulsar” del país mediante vigilancia política, una práctica sistemática del régimen para desarticular la oposición.
Acusaciones de corrupción y red de sobornos
Por otro lado, el periodista Miguel Mendoza reveló que la caída de Zhukov Serrano estaría vinculada a actos de corrupción, operados a través de una estructura de sobornos dentro de la Policía.
Según sus fuentes, Serrano habría perdido la confianza de la pareja Ortega-Murillo y, como castigo político, será enviado en misión permanente a Rusia, país donde se habría formado como operador de inteligencia.
La investigación estaría relacionada con la captura de Leonardo Rosales Frixione, hijo del fallecido magistrado sandinista Francisco “Chicón” Rosales, detenido el 24 de diciembre pasado en Ocotal y trasladado a El Chipote, acusado de corrupción y tráfico de influencias.
Durante los interrogatorios, Rosales Frixione habría detallado la existencia de una estructura corrupta protegida desde la Policía, dedicada a extorsionar a víctimas a cambio de favores.
Según una fuente vinculada al caso, señaló directamente a Zhukov Serrano como el responsable de suministrar información clave para que la red operara con impunidad.
