San José, 27 de abril de 2026. La crisis en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) vuelve a los titulares tras reportarse que, a pesar de los planes de contingencia, las listas de espera en especialidades críticas como Ortopedia y Cardiología siguen creciendo. La verdad es que miles de asegurados están llegando al final de este cuatrienio con la frustración de ver sus cirugías postergadas, un problema que ha erosionado la confianza en la institución más emblemática del país.
Para la Defensora de los Habitantes, Angie Cruickshank, la situación ha pasado de ser un problema administrativo a ser una vulneración sistemática de los derechos humanos. Cruickshank ha enfatizado que el sistema de salud requiere una intervención técnica profunda que deje de lado la improvisación de las «jornadas de producción» temporales.
Esta grave situación implica reconocer que la fuga de especialistas hacia el sector privado es un síntoma de un modelo de gestión agotado. Para la presidenta electa Laura Fernández, este será el examen de fuego: lograr un pacto nacional con los gremios médicos para devolverle la agilidad a la Caja, asegurando que la salud no sea un privilegio de quien puede pagar una clínica privada, sino un derecho efectivo para todos los habitantes del suelo costarricense.
