La inclusión de la crisis de Nicaragua en la agenda de la próxima Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se realizará en Panamá, representa un “logro colectivo” de las organizaciones de la sociedad civil, según afirmó Haydée Castillo, integrante del Espacio de Diálogo y Confluencia.
Castillo destacó que el año pasado Nicaragua no fue incluida en la agenda del organismo regional, una situación que calificó como lamentable debido a la profunda crisis política y de derechos humanos que atraviesa el país.
“Ha sido un trabajo arduo y constante. Cuando las organizaciones de la sociedad civil, las plataformas y los movimientos políticos nos coordinamos y nos enfocamos en un objetivo común, se pueden lograr resultados”, expresó la activista a La Mesa Redonda.
Según explicó, la reincorporación del tema nicaragüense en la agenda de la OEA es resultado de meses de gestiones, envío de cartas, solicitudes, acciones de incidencia política y diálogos con embajadores, cancilleres y países miembros del Grupo Voluntario de Amigos de Nicaragua dentro del organismo.
Castillo señaló que, aunque algunas personas cuestionan el alcance de las resoluciones de la OEA, estas tienen relevancia política, recordando que el organismo declaró ilegítimas las elecciones generales de 2021 en Nicaragua por la falta de garantías democráticas.
La opositora sostuvo que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa teniendo obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, pese a haber denunciado la Carta Democrática Interamericana, debido a que Nicaragua sigue siendo parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Asimismo, insistió en que la crisis democrática del país debe resolverse mediante una transición política pacífica con la participación de la sociedad civil, organizaciones políticas y movimientos sociales.
Como parte de sus demandas ante la Asamblea General de la OEA, las organizaciones nicaragüenses solicitan la creación de un mecanismo o comisión que dé seguimiento a la situación del país y contribuya a abrir caminos hacia una transición democrática.
“La lucha continúa. Vamos a seguir insistiendo ante la comunidad internacional para que Nicaragua recupere la democracia y las libertades fundamentales”, concluyó Castillo.
