El informe anual de la ONG internacional Open Doors, señaló a Nicaragua como país opresor, donde desde 2018 los católicos nicaragüenses han sufrido 667 ataques perpetrados por el régimen de Daniel Ortega.
El informe, que fue presentado en la Cámara de Diputados de Roma el miércoles, analiza el periodo de octubre de 2022 a septiembre de 2023 y asegura que un total de 365 millones de cristianos sufren persecución en el mundo, es decir, uno de cada siete.
En la presentación estuvieron también presentes Timothy Cho, activista norcoreano; y Cristian Nani, director de Porte Aperte/Open Doors desde 2015. “En 31 años de investigación hemos registrado un aumento constante de la persecución contra los cristianos en términos absolutos. Y 2023 ha sido un año récord”, dijo Nani.
El documento sitúa a Nicaragua como de “nivel muy alto de persecución” y establece que “la mayoría de los nicaragüenses son cristianos: el 95% de la población de 6,5 millones. Pero los cristianos todavía no están a salvo en Nicaragua, la persecución prevalece”.
“La hostilidad hacia los cristianos en Nicaragua sigue intensificándose, y quienes se manifiestan en contra del presidente Ortega y su gobierno son considerados amenazas desestabilizadoras para el país. La situación se ha deteriorado significativamente desde 2018, cuando estallaron protestas generalizadas contra el régimen dictatorial del país. Los cristianos han sido algunos de los que han alzado su voz, pero a un precio alarmante”, reza el informe.
La ONG señala que muchos líderes cristianos han sido acosados y detenidos por denunciar los abusos del “gobierno dictatorial”; propiedades cristianas han sido expropiadas; escuelas cristianas, canales de televisión y organizaciones benéficas han sido clausuradas; iglesias son vigiladas y amenazadas. Incluso quienes proporcionaron refugio y asistencia médica durante las protestas de 2018 siguen sufriendo represalias años después.
Open Doors sostuvo que el régimen de Ortega no busca simplemente acallar la voz de los cristianos, sino “dañar su credibilidad e impedir que su mensaje se difunda”.
“En el último año, la situación de los cristianos se ha deteriorado rápidamente. El gobierno, dirigido por el presidente Ortega y su esposa, ataca con regularidad las voces disidentes a su régimen dictatorial, especialmente las de la Iglesia, debido a la autoridad que tiene en el país. Los líderes cristianos y algunos creyentes comprometidos sufren frecuentemente la hostilidad gubernamental y se enfrentan a persecuciones, detenciones arbitrarias, condenas injustas, expulsiones, exilios forzosos, cierres y expropiación de las propiedades que gestionan con fines cristianos. La situación se ha agravado tanto durante el último año que ha suscitado la condena de la comunidad internacional”, anota el informe.
Añade que “la persecución está presente en todo el país y a todos los niveles”, y “quienes expresan su oposición a las medidas dictatoriales del gobierno corren el riesgo de sufrir agresiones verbales y físicas por parte de funcionarios del régimen y otros partidarios de Ortega”.

